Desde el día en que nací,
corro y corro sin cesar:
corro de noche y de día
hasta llegar a la mar.
más adivinanzas de la naturaleza...
Lleva años en el mar y aún no sabe nadar.
Un convento bien cerrado, sin campanas y sin torres y muchas monjitas dentro, preparan dulces de flores.
Como el algodón suelo en el aire flotar, a veces otorgo lluvia y otras, sólo humedad.
Viene del cielo, del cielo viene, a unos disgusta y a otros mantiene.
Nazco y muero sin cesar; sigo no obstante existiendo, y, sin salir de mi lecho, me encuentro siempre corriendo.
En verano barbudo y en invierno desnudo, ¡esto es muy duro!
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
¿Cuál es el único animal que muere entre aplausos?
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
Aparece por delante, por los lados, por la espalda, te descuidas un instante y te levanta la falda.
