No soy estación del Metro
ni soy estación del tren,
pero soy una estación
donde mil flores se ven.
más adivinanzas de la naturaleza...
Desde el día en que nací, corro y corro sin cesar: corro de noche y de día hasta llegar a la mar.
Vuela sin alas, silba sin boca, azota sin manos y tú ni lo ves ni lo tocas.
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
No ves el sol, no ves la luna, y si está en el cielo no ves cosa alguna.
Como el algodón suelo en el aire flotar, a veces otorgo lluvia y otras, sólo humedad.
Sin vacación en sus cursos, al principio son pequeños, suelen nacer en montañas y morir de marineros.
Rompe y no tiene manos, corre y no tiene pies, sopla y no tiene boca, ¿Qué te parece que es?
Millares de soldaditos van unidos a la guerra, todos arrojan lanzas que caen sobre la tierra.
En verano barbudo y en invierno desnudo, ¡esto es muy duro!
Nicanor tenía un barco y con él surcaba el río; ¿era este un barco pequeño o este era un gran navío? Lee despacio, Encarnación, y hallarás la solución.
