No soy estación del Metro
ni soy estación del tren,
pero soy una estación
donde mil flores se ven.
más adivinanzas de la naturaleza...
Alto, alto, como un pino, pesa menos que un comino.
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
Sin vacación en sus cursos, al principio son pequeños, suelen nacer en montañas y morir de marineros.
Nicanor tenía un barco y con él surcaba el río; ¿era este un barco pequeño o este era un gran navío? Lee despacio, Encarnación, y hallarás la solución.
Viene del cielo, del cielo viene, a unos disgusta y a otros mantiene.
Girando toda su vida, toda su vida girando y no aprendió a ser más rápida da una vuelta y tarda un día, da otra vuelta y tarda un año.
Lomos y cabeza tengo y aunque vestida no estoy, muy largas faldas mantengo.
Son mis colores tan brillantes que el cielo alegro en un instante.
Cuatro puntos son y para distinguirlos necesitamos del sol.
Muchas monjitas en un convento, visitan las flores y hacen dulces dentro.
