De aquí al domingo seis pasos,
seis cielos que veo pasar,
seis mañanas, seis ocasos
¿Cómo me debo llamar?
más adivinanzas sobre el tiempo...
Doce palomitas en un palomar, a la hora y a los cuartos salen a volar.
Me hallo en los escritorios y en las casas comerciales, todos me miran quien soy para ver lo que contengo. Mis días están contados y el día que voy a morir ya se sabe de antemano.
Corre más que un ciclista, nunca da marcha atrás, si lo pierdes de vista, ¡cómo envejecerás!
Quién es un viejo ligero, que es de cuatro movimientos puestos en doce cimientos, que, a cualquier pasajero, da más penas que contentos.
Doce caballeros, nacidos del sol, todos mueren antes de los treinta y dos.
¿Qué cosa no ha sido y tiene que ser, y que cuando sea dejará de ser?
Tengo agujas y no sé coser, tengo números y no sé leer.
Unas surgen con la luna, a otras las alumbra el sol, todas juegan al corro y todas hermanas son.
Para unos soy muy corto; para otros, regular; para los tristes muy largo; para Dios, la eternidad.
Tiene agujas y no cose, no se mueve, pero anda, si le das cuerda funciona y el paso del tiempo señala.
