De aquí al domingo seis pasos,
seis cielos que veo pasar,
seis mañanas, seis ocasos
¿Cómo me debo llamar?
más adivinanzas sobre el tiempo...
Una cara con dos manos pegada está a la pared. Antes de un minuto, hermanos, ¿sabréis decirme quién es?
Corre más que un ciclista, nunca da marcha atrás, si lo pierdes de vista, ¡cómo envejecerás!
Me hallo en los escritorios y en las casas comerciales, todos me miran quien soy para ver lo que contengo. Mis días están contados y el día que voy a morir ya se sabe de antemano.
Aquí estamos doce hermanos; yo, que el segundo nací, soy el menor entre todos: ¿Cómo puede ser así?
Doce palomitas en un palomar, a la hora y a los cuartos salen a volar.
Como te cases o te embarques en este día fatal, todo te saldrá mal.
Tengo agujas y no sé coser, tengo números y no sé leer.
Unas surgen con la luna, a otras las alumbra el sol, todas juegan al corro y todas hermanas son.
Doce señoritas en un mirador, todas tienen medias y zapatos no.
Todos me esperan pero nunca llego, porque cuando llego yo desaparezco.
