De aquí al domingo seis pasos,
seis cielos que veo pasar,
seis mañanas, seis ocasos
¿Cómo me debo llamar?
más adivinanzas sobre el tiempo...
Una cara con dos manos pegada está a la pared. Antes de un minuto, hermanos, ¿sabréis decirme quién es?
Fui y no soy, no soy y fui, mañana seré y hablan siempre de mí.
Juntos dos en un borrico, ambos andan a la par, doce leguas anda uno y una el otro nada más.
Me hallo en los escritorios y en las casas comerciales, todos me miran quien soy para ver lo que contengo. Mis días están contados y el día que voy a morir ya se sabe de antemano.
¿Qué día será, que entre el sábado y el lunes está?
Para unos soy muy corto; para otros, regular; para los tristes muy largo; para Dios, la eternidad.
Aquí estamos doce hermanos; yo, que el segundo nací, soy el menor entre todos: ¿Cómo puede ser así?
De aquí al domingo seis pasos, seis cielos que veo pasar, seis mañanas, seis ocasos ¿Cómo me debo llamar?
Estoy condenado a un año y un día; si esto es cada cuatro, ¿mi nombre, sabrías?
De siete en siete vamos cogiditos de las manos.
