El rey y la reina
con ocho peones,
caballos y torres,
combaten y comen.
más adivinanzas de juegos y juguetes...
Cuanto más y más lo llenas, menos pesa y sube más.
Veintiocho caballeros ataviados de levita, que se ponen en la mesa a jugar una partida.
Me componen cuatro palos impresos en cartulina. Tengo reyes y caballos, seguro que me adivinas.
Tengo caballos que suben y bajan, dan vueltas y vueltas y nunca se cansan.
Cómete la «e» y pon una «a». Mírala muy bien y échala a volar.
Cuando yo subo, tú bajas; si tú subes, bajo yo: a la misma altura nunca podemos estar los dos.
Con la nieve se hace y el sol lo deshace.
Dieciséis personajes, con el rey y la reina, se enfrentan a otros tantos: si juegas mal te encontrarás perdido ¡y ganará el contrario!
Sólo una faja es mi vestido, cuando me lo quitan arranco a bailar. Pies y manos no tengo, pero a los más jóvenes entretengo.
Todos corren, uno pita, dos detienen, muchos gritan.
