adivinanzas para niños

En lo más alto me ponen
para que el aire me dé.
El aire me zarandea,
Y siempre lo miro a él.

 

más adivinanzas de cosas de la casa...

Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...

Fui a la plaza y compré un negrito. Llegué a la casa y se puso coloradito. ¿Qué es?

Que timbre y número tenga y en verdad portal no sea es cierto, y el que desea hablar por él, no lo cuelga.

¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?

Siempre andamos por el suelo de alcobas y de salones y en historias orientales hasta hacemos algún vuelo.

Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.

Un barbecho bien labrado, ni entra mula, ni entra arado.

La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!

Aunque músculos no tengo, los techos yo sostengo.

A la entrada de tu casa algo suena si lo aprietan y tu sales presurosa a abrir deprisa la puerta.