En lo más alto me ponen
para que el aire me dé.
El aire me zarandea,
Y siempre lo miro a él.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Cuatro patas tiene y no puede andar también cabecera sin saber hablar.
Los tejados protejo y buenas canales dejo.
Muchos golpes recibe cuando a la gente, la entrada prohíbe.
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
Aunque al dormir me consultan, nunca suelo contestar.
Lo usa el tendero para comer, lo lleva entero si sabes leer.
Poseo dientes y ojos y para hacerme trabajar me has de meter en cerrojos.
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
Al nacer fui maltratada, mi dueño me tiene amor, y aunque soy mujer honrada, me suele tener atada y con guardas mi señor.
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
