En lo más alto me ponen
para que el aire me dé.
El aire me zarandea,
Y siempre lo miro a él.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Aunque tengo cuatro patas, yo nunca puedo correr, tengo la comida encima, y no la puedo comer.
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
Es una pera colgada que toda la casa alumbra sin tener humo ni llama.
Sale de la sala, entra en la cocina, meneando la cola como una gallina.
Es verdad que tú le miras, es mentira que te ve, sois iguales uno al otro, está claro que eres él.
Su forma es de pera, aunque es de cristal da luz sin espera para cada cual.
Aunque músculos no tengo, los techos yo sostengo.
Quien me mira se refleja así nadie tendrá una queja.
Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.
Tiene un ojo y nada ve, por abrir no es cosa dura, sin embargo por cerrar, sí que cierra y sí que es dura.
