En lo más alto me ponen
para que el aire me dé.
El aire me zarandea,
Y siempre lo miro a él.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Tengo patas bien derechas, mas no me puedo mover, llevo a cuestas la comida y no la puedo comer.
Estoy dentro de él y no puedo entrar en él.
Dicen que quien lo tiene es muy gracioso, se sacude en la mesa contra lo soso.
En un cuarto me arrinconan sin acordarse de mí, pero pronto van a buscarme cuando tienen que subir.
Al nacer fui maltratada, mi dueño me tiene amor, y aunque soy mujer honrada, me suele tener atada y con guardas mi señor.
Aunque al dormir me consultan, nunca suelo contestar.
Habla y no tiene boca, oye y no tiene oído, es chiquito y hace ruido, muchas veces se equivoca.
Pino sobre pino, sobre pino, lino, sobre lino, flores y alrededor amores.
Es verdad que tú le miras, es mentira que te ve, sois iguales uno al otro, está claro que eres él.
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
