En lo más alto me ponen
para que el aire me dé.
El aire me zarandea,
Y siempre lo miro a él.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Durante el verano escondido, en el invierno encendido.
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
Su forma es de pera, aunque es de cristal da luz sin espera para cada cual.
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
Cuatro patas tiene y no puede andar también cabecera sin saber hablar.
Vivo en alta situación y en continuo movimiento, con exactitud presento del aire la dirección.
Los tejados protejo y buenas canales dejo.
Lámina que no se ve y nos protege del viento. Aunque la atraviesa el sol, se empaña con el aliento.
