En lo más alto me ponen
para que el aire me dé.
El aire me zarandea,
Y siempre lo miro a él.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Cuatro patas tiene, así como asiento; de ella me levanto y en ella me siento.
Una caja en tu casa que te sube y que te baja.
En un cuarto me arrinconan sin acordarse de mí, pero pronto van a buscarme cuando tienen que subir.
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
Un campo bien labrado no gasta reja ni arado.
Doy vueltas y no soy tiempo, un secreto sé guardar, si no me cuidan, me pierdo. ¿Con mi nombre sabrás dar?
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
Adivíname ésa.
Cuando te veo me ves, cuando me ves te veo, y no te parezco feo.
