En lo más alto me ponen
para que el aire me dé.
El aire me zarandea,
Y siempre lo miro a él.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Aunque de comida voy cargado, la gente me vacía, y nunca soy tragado.
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
De mi madre nací yo, sin fundamento de padre, y luego me he muerto yo y de mi nació mi madre.
Aunque músculos no tengo, los techos yo sostengo.
Sube llena, baja vacía, y si no se da prisa, la sopa se enfría,
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
Cuatro patas tiene y no puede andar también cabecera sin saber hablar.
Es una caja habladora, que vive en todas las casas, y se calla a muy alta hora.
Dicen que quien lo tiene es muy gracioso, se sacude en la mesa contra lo soso.
Adivíname ésa.
