En lo más alto me ponen
para que el aire me dé.
El aire me zarandea,
Y siempre lo miro a él.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Al nacer fui maltratada, mi dueño me tiene amor, y aunque soy mujer honrada, me suele tener atada y con guardas mi señor.
Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
Es tu favorita cuando sientes frío; la encuentras escrita en el verso mío.
Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
Me compran para dormir y me encanta sacudir. ¿Qué soy?
Aunque yo nunca me mueva por mí suben, por mi bajan; soy de diversas materias y mi utilidad la halagan.
Una caja en tu casa que te sube y que te baja.
Dicen que quien lo tiene es muy gracioso, se sacude en la mesa contra lo soso.
