En lo más alto me ponen
para que el aire me dé.
El aire me zarandea,
Y siempre lo miro a él.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Cabecita fría la noche haces día cuando te restriego, cabeza de fuego.
Te lo digo y no me entiendes, no tengo boca y si tengo dientes
Es una caja habladora, que vive en todas las casas, y se calla a muy alta hora.
Lámina que no se ve y nos protege del viento. Aunque la atraviesa el sol, se empaña con el aliento.
Cuando la entrada yo les prohíbo, son muchos golpes los que recibo.
Quien me mira se refleja así nadie tendrá una queja.
Es venta y no se vende, es Ana, pero no es gente.
Aunque al dormir me consultan, nunca suelo contestar.
Aunque de comida voy cargado, la gente me vacía, y nunca soy tragado.
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
