En lo más alto me ponen
para que el aire me dé.
El aire me zarandea,
Y siempre lo miro a él.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
Tengo patas bien derechas, mas no me puedo mover, llevo a cuestas la comida y no la puedo comer.
Es tu favorita cuando sientes frío; la encuentras escrita en el verso mío.
Sale de la sala, entra en la cocina, meneando la cola como una gallina.
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
Tiene luna, no es planeta; tiene marco y no es puerta.
Cabecita fría la noche haces día cuando te restriego, cabeza de fuego.
Llevo secretos a voces, corriendo por esos mundos y sin que nadie los oiga los doy en unos segundos.
Aunque de comida voy cargado, la gente me vacía, y nunca soy tragado.
Es una caja habladora, que vive en todas las casas, y se calla a muy alta hora.
