En lo más alto me ponen
para que el aire me dé.
El aire me zarandea,
Y siempre lo miro a él.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Si me mojas hago espuma, con ojitos de cristal, y tu cuerpo se perfuma, mientras llega mi final.
Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.
Todos me buscan, para descansar, si ya te lo he dicho, no lo pienses más.
Yo tengo calor y frío, y no frío sin calor, y sin ser ni mar ni río, peces en mí he visto yo.
Dicen que tiene y no tiene, mucho pincha, poco retiene.
Durante el verano escondido, en el invierno encendido.
Vivo en alta situación y en continuo movimiento, con exactitud presento del aire la dirección.
Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.
A la entrada de tu casa algo suena si lo aprietan y tu sales presurosa a abrir deprisa la puerta.
Es una caja habladora, que vive en todas las casas, y se calla a muy alta hora.
