En lo más alto me ponen
para que el aire me dé.
El aire me zarandea,
Y siempre lo miro a él.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Tiene un ojo y nada ve, por abrir no es cosa dura, sin embargo por cerrar, sí que cierra y sí que es dura.
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
Tengo dientes y no muerdo, desenredo con cuidado, caminos abro en tu pelo, ya sea liso o rizado.
Si me mojas hago espuma, con ojitos de cristal, y tu cuerpo se perfuma, mientras llega mi final.
En lo más alto me ponen para que el viento me dé, soy guía para los hombres y siempre estoy de pié.
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
Está hecha de metal, de madera o de cristal y golpes siempre recibe cuando la entrada prohíbe.
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
Lo usa el tendero para comer, lo lleva entero si sabes leer.
