En lo más alto me ponen
para que el aire me dé.
El aire me zarandea,
Y siempre lo miro a él.
más adivinanzas de cosas de la casa...
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
Dicen que quien lo tiene es muy gracioso, se sacude en la mesa contra lo soso.
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
Aunque músculos no tengo, los techos yo sostengo.
Muy bonito por delante y muy feo por detrás; me transformo a cada instante, pues imito a los demás.
Dicen que tiene y no tiene, mucho pincha, poco retiene.
Al nacer fui maltratada, mi dueño me tiene amor, y aunque soy mujer honrada, me suele tener atada y con guardas mi señor.
Aunque de comida voy cargado, la gente me vacía, y nunca soy tragado.
Cuatro patas tiene y no puede andar también cabecera sin saber hablar.
De mi madre nací yo, sin fundamento de padre, y luego me he muerto yo y de mi nació mi madre.
