adivinanzas para niños

En verano barbudo
y en invierno desnudo,
¡esto es muy duro!

 

más adivinanzas de la naturaleza...

No soy estación del Metro ni soy estación del tren, pero soy una estación donde mil flores se ven.

Es tan humilde y tan buena que hasta se deja pisar; para el almuerzo y la cena la vaca la va a tomar.

Alto, alto, como un pino, pesa menos que un comino.

Lomos y cabeza tengo y aunque vestida no estoy, muy largas faldas mantengo.

Llevo, sin ser arlequín, de colores mi librea, yo salgo de tarde en tarde y espero siempre a que llueva.

Millares de soldaditos van unidos a la guerra, todos arrojan lanzas que caen sobre la tierra.

Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.

Nazco y muero sin cesar; sigo no obstante existiendo, y, sin salir de mi lecho, me encuentro siempre corriendo.

Girando toda su vida, toda su vida girando y no aprendió a ser más rápida da una vuelta y tarda un día, da otra vuelta y tarda un año.

Aparece por delante, por los lados, por la espalda, te descuidas un instante y te levanta la falda.