En verano barbudo
y en invierno desnudo,
¡esto es muy duro!
más adivinanzas de la naturaleza...
Él es tío sin sobrinos, a todos calienta igual. Si no sabes de quién hablo, tras la primavera vendrá.
Vuela sin alas, silba sin boca, azota sin manos y tú ni lo ves ni lo tocas.
Aparece por delante, por los lados, por la espalda, te descuidas un instante y te levanta la falda.
Es tan humilde y tan buena que hasta se deja pisar; para el almuerzo y la cena la vaca la va a tomar.
Nazco y muero sin cesar; sigo no obstante existiendo, y, sin salir de mi lecho, me encuentro siempre corriendo.
Soy una bola grandota, que gira constantemente, y que desea saber, dónde meter tanta gente. Si ya sabes quien soy yo eres muy inteligente.
Llevo, sin ser arlequín, de colores mi librea, yo salgo de tarde en tarde y espero siempre a que llueva.
Como el algodón suelo en el aire flotar, a veces otorgo lluvia y otras, sólo humedad.
Son mis colores tan brillantes que el cielo alegro en un instante.
Van y llegan, se llevan lo que traen y lo que traen se llevan
