adivinanzas para niños

En verano barbudo
y en invierno desnudo,
¡esto es muy duro!

 

más adivinanzas de la naturaleza...

Viene del cielo, del cielo viene, a unos disgusta y a otros mantiene.

Nazco y muero sin cesar; sigo no obstante existiendo, y, sin salir de mi lecho, me encuentro siempre corriendo.

En mí se mueren los ríos, y por mí los barcos van, muy breve es el nombre mío, tres letras tiene no más.

Muchas monjitas en un convento, visitan las flores y hacen dulces dentro.

En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.

Lleva años en el mar y aún no sabe nadar.

Vuela sin alas, silba sin boca, azota sin manos y tú ni lo ves ni lo tocas.

Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.

Aparece por delante, por los lados, por la espalda, te descuidas un instante y te levanta la falda.

Alto, alto, como un pino, pesa menos que un comino.