En verano barbudo
y en invierno desnudo,
¡esto es muy duro!
más adivinanzas de la naturaleza...
Es tan humilde y tan buena que hasta se deja pisar; para el almuerzo y la cena la vaca la va a tomar.
Vuela en el aire, pace en la tierra, se posa en los árboles, anda en la mano, se deshace en el horno y se ahoga en el agua.
Kilómetros mido, hectolitros llevo, kilovatios doy, hectáreas mantengo.
En mí se mueren los ríos, y por mí los barcos van, muy breve es el nombre mío, tres letras tiene no más.
Aparece por delante, por los lados, por la espalda, te descuidas un instante y te levanta la falda.
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
Como una peonza da vueltas al sol, gira que gira, sin tener motor.
Viene del cielo, del cielo viene, a unos disgusta y a otros mantiene.
Llevo, sin ser arlequín, de colores mi librea, yo salgo de tarde en tarde y espero siempre a que llueva.
Muchas monjitas en un convento, visitan las flores y hacen dulces dentro.
