En verano barbudo
y en invierno desnudo,
¡esto es muy duro!
más adivinanzas de la naturaleza...
En mí se mueren los ríos, y por mí los barcos van, muy breve es el nombre mío, tres letras tiene no más.
Aparece por delante, por los lados, por la espalda, te descuidas un instante y te levanta la falda.
Sin vacación en sus cursos, al principio son pequeños, suelen nacer en montañas y morir de marineros.
Son mis colores tan brillantes que el cielo alegro en un instante.
Muchas monjitas en un convento, visitan las flores y hacen dulces dentro.
Desde el día en que nací, corro y corro sin cesar: corro de noche y de día hasta llegar a la mar.
Alas de mil colores y se pierden entre las flores.
Millares de soldaditos van unidos a la guerra, todos arrojan lanzas que caen sobre la tierra.
Es una enorme naranja pero de zumo salado, los gajos se le suponen entre un par de meridianos.
Él es tío sin sobrinos, a todos calienta igual. Si no sabes de quién hablo, tras la primavera vendrá.
