adivinanzas para niños

En verano barbudo
y en invierno desnudo,
¡esto es muy duro!

 

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Como el algodón suelo en el aire flotar, a veces otorgo lluvia y otras, sólo humedad.

Nazco y muero sin cesar; sigo no obstante existiendo, y, sin salir de mi lecho, me encuentro siempre corriendo.

Un convento bien cerrado, sin campanas y sin torres y muchas monjitas dentro, preparan dulces de flores.

Kilómetros mido, hectolitros llevo, kilovatios doy, hectáreas mantengo.

Aparece por delante, por los lados, por la espalda, te descuidas un instante y te levanta la falda.

En mí se mueren los ríos, y por mí los barcos van, muy breve es el nombre mío, tres letras tiene no más.

Nazco en lugares abruptos sin haber tenido padre y conforme voy muriendo va naciendo mi madre.

En verano barbudo y en invierno desnudo, ¡esto es muy duro!

Es una enorme naranja pero de zumo salado, los gajos se le suponen entre un par de meridianos.

Nicanor tenía un barco y con él surcaba el río; ¿era este un barco pequeño o este era un gran navío? Lee despacio, Encarnación, y hallarás la solución.