adivinanzas para niños

En verano barbudo
y en invierno desnudo,
¡esto es muy duro!

 

más adivinanzas de la naturaleza...

No soy estación del Metro ni soy estación del tren, pero soy una estación donde mil flores se ven.

En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.

Millares de soldaditos van unidos a la guerra, todos arrojan lanzas que caen sobre la tierra.

Desde el día en que nací, corro y corro sin cesar: corro de noche y de día hasta llegar a la mar.

Nicanor tenía un barco y con él surcaba el río; ¿era este un barco pequeño o este era un gran navío? Lee despacio, Encarnación, y hallarás la solución.

No ves el sol, no ves la luna, y si está en el cielo no ves cosa alguna.

Llevo, sin ser arlequín, de colores mi librea, yo salgo de tarde en tarde y espero siempre a que llueva.

Son mis colores tan brillantes que el cielo alegro en un instante.

Lleva años en el mar y aún no sabe nadar.

Nazco y muero sin cesar; sigo no obstante existiendo, y, sin salir de mi lecho, me encuentro siempre corriendo.