adivinanzas para niños

En verano barbudo
y en invierno desnudo,
¡esto es muy duro!

 

más adivinanzas de la naturaleza...

Como el algodón suelo en el aire flotar, a veces otorgo lluvia y otras, sólo humedad.

Cuatro puntos son y para distinguirlos necesitamos del sol.

Soy una bola grandota, que gira constantemente, y que desea saber, dónde meter tanta gente. Si ya sabes quien soy yo eres muy inteligente.

Viene del cielo, del cielo viene, a unos disgusta y a otros mantiene.

Sin vacación en sus cursos, al principio son pequeños, suelen nacer en montañas y morir de marineros.

Nazco y muero sin cesar; sigo no obstante existiendo, y, sin salir de mi lecho, me encuentro siempre corriendo.

Vuela sin alas, silba sin boca, azota sin manos y tú ni lo ves ni lo tocas.

Nicanor tenía un barco y con él surcaba el río; ¿era este un barco pequeño o este era un gran navío? Lee despacio, Encarnación, y hallarás la solución.

Aparece por delante, por los lados, por la espalda, te descuidas un instante y te levanta la falda.

Alas de mil colores y se pierden entre las flores.