adivinanzas para niños

En verano barbudo
y en invierno desnudo,
¡esto es muy duro!

 

más adivinanzas de la naturaleza...

Vuela sin alas, silba sin boca, azota sin manos y tú ni lo ves ni lo tocas.

No soy estación del Metro ni soy estación del tren, pero soy una estación donde mil flores se ven.

En mí se mueren los ríos, y por mí los barcos van, muy breve es el nombre mío, tres letras tiene no más.

Como el algodón suelo en el aire flotar, a veces otorgo lluvia y otras, sólo humedad.

Muchas monjitas en un convento, visitan las flores y hacen dulces dentro.

Nicanor tenía un barco y con él surcaba el río; ¿era este un barco pequeño o este era un gran navío? Lee despacio, Encarnación, y hallarás la solución.

No ves el sol, no ves la luna, y si está en el cielo no ves cosa alguna.

Como una peonza da vueltas al sol, gira que gira, sin tener motor.

El cielo y la tierra se van a juntar; la ola y la nube se van a enredar. Vayas donde vayas siempre lo verás, por mucho que andes nunca llegarás.

Un convento bien cerrado, sin campanas y sin torres y muchas monjitas dentro, preparan dulces de flores.