En verano barbudo
y en invierno desnudo,
¡esto es muy duro!
más adivinanzas de la naturaleza...
Cuatro puntos son y para distinguirlos necesitamos del sol.
Nazco y muero sin cesar; sigo no obstante existiendo, y, sin salir de mi lecho, me encuentro siempre corriendo.
Millares de soldaditos van unidos a la guerra, todos arrojan lanzas que caen sobre la tierra.
Un convento bien cerrado, sin campanas y sin torres y muchas monjitas dentro, preparan dulces de flores.
Lleva años en el mar y aún no sabe nadar.
Él es tío sin sobrinos, a todos calienta igual. Si no sabes de quién hablo, tras la primavera vendrá.
Nazco en lugares abruptos sin haber tenido padre y conforme voy muriendo va naciendo mi madre.
Vuela en el aire, pace en la tierra, se posa en los árboles, anda en la mano, se deshace en el horno y se ahoga en el agua.
Aparece por delante, por los lados, por la espalda, te descuidas un instante y te levanta la falda.
Van y llegan, se llevan lo que traen y lo que traen se llevan
