En verano barbudo
y en invierno desnudo,
¡esto es muy duro!
más adivinanzas de la naturaleza...
Lomos y cabeza tengo y aunque vestida no estoy, muy largas faldas mantengo.
Sin vacación en sus cursos, al principio son pequeños, suelen nacer en montañas y morir de marineros.
Son mis colores tan brillantes que el cielo alegro en un instante.
Es una enorme naranja pero de zumo salado, los gajos se le suponen entre un par de meridianos.
Cuatro puntos son y para distinguirlos necesitamos del sol.
En el cielo soy de agua, en la tierra soy de polvo, en las iglesias de humo y mancha blanca en los ojos.
Aparece por delante, por los lados, por la espalda, te descuidas un instante y te levanta la falda.
Vuela sin alas, silba sin boca, azota sin manos y tú ni lo ves ni lo tocas.
Muchas monjitas en un convento, visitan las flores y hacen dulces dentro.
¿Cuál es el único animal que muere entre aplausos?
