En verano barbudo
y en invierno desnudo,
¡esto es muy duro!
más adivinanzas de la naturaleza...
¿Qué es, qué es, que te da en la cara y no lo ves?
Aparece por delante, por los lados, por la espalda, te descuidas un instante y te levanta la falda.
En mí se mueren los ríos, y por mí los barcos van, muy breve es el nombre mío, tres letras tiene no más.
Alto, alto, como un pino, pesa menos que un comino.
Vuela en el aire, pace en la tierra, se posa en los árboles, anda en la mano, se deshace en el horno y se ahoga en el agua.
Es una enorme naranja pero de zumo salado, los gajos se le suponen entre un par de meridianos.
No ves el sol, no ves la luna, y si está en el cielo no ves cosa alguna.
Lleva años en el mar y aún no sabe nadar.
Rompe y no tiene manos, corre y no tiene pies, sopla y no tiene boca, ¿Qué te parece que es?
Un convento bien cerrado, sin campanas y sin torres y muchas monjitas dentro, preparan dulces de flores.
