adivinanzas para niños

En verano barbudo
y en invierno desnudo,
¡esto es muy duro!

 

más adivinanzas de la naturaleza...

Son mis colores tan brillantes que el cielo alegro en un instante.

Nazco y muero sin cesar; sigo no obstante existiendo, y, sin salir de mi lecho, me encuentro siempre corriendo.

Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.

Van y llegan, se llevan lo que traen y lo que traen se llevan

Nicanor tenía un barco y con él surcaba el río; ¿era este un barco pequeño o este era un gran navío? Lee despacio, Encarnación, y hallarás la solución.

Un convento bien cerrado, sin campanas y sin torres y muchas monjitas dentro, preparan dulces de flores.

Viene del cielo, del cielo viene, a unos disgusta y a otros mantiene.

¿Qué es, qué es, que te da en la cara y no lo ves?

Desde el día en que nací, corro y corro sin cesar: corro de noche y de día hasta llegar a la mar.

Sin vacación en sus cursos, al principio son pequeños, suelen nacer en montañas y morir de marineros.