En verano barbudo
y en invierno desnudo,
¡esto es muy duro!
más adivinanzas de la naturaleza...
Tengo lecho y no me acuesto tengo curso sin ser maestro.
Viene del cielo, del cielo viene, a unos disgusta y a otros mantiene.
Vuela sin alas, silba sin boca, azota sin manos y tú ni lo ves ni lo tocas.
Como el algodón suelo en el aire flotar, a veces otorgo lluvia y otras, sólo humedad.
Él es tío sin sobrinos, a todos calienta igual. Si no sabes de quién hablo, tras la primavera vendrá.
No soy estación del Metro ni soy estación del tren, pero soy una estación donde mil flores se ven.
Lomos y cabeza tengo y aunque vestida no estoy, muy largas faldas mantengo.
Nazco en lugares abruptos sin haber tenido padre y conforme voy muriendo va naciendo mi madre.
No ves el sol, no ves la luna, y si está en el cielo no ves cosa alguna.
Es tan humilde y tan buena que hasta se deja pisar; para el almuerzo y la cena la vaca la va a tomar.
