adivinanzas para niños

En verano barbudo
y en invierno desnudo,
¡esto es muy duro!

 

más adivinanzas de la naturaleza...

Cuatro puntos son y para distinguirlos necesitamos del sol.

Desde el día en que nací, corro y corro sin cesar: corro de noche y de día hasta llegar a la mar.

Un convento bien cerrado, sin campanas y sin torres y muchas monjitas dentro, preparan dulces de flores.

Millares de soldaditos van unidos a la guerra, todos arrojan lanzas que caen sobre la tierra.

Sin vacación en sus cursos, al principio son pequeños, suelen nacer en montañas y morir de marineros.

Tengo lecho y no me acuesto tengo curso sin ser maestro.

Son mis colores tan brillantes que el cielo alegro en un instante.

Nicanor tenía un barco y con él surcaba el río; ¿era este un barco pequeño o este era un gran navío? Lee despacio, Encarnación, y hallarás la solución.

Es una enorme naranja pero de zumo salado, los gajos se le suponen entre un par de meridianos.

No ves el sol, no ves la luna, y si está en el cielo no ves cosa alguna.