adivinanzas para niños

En verano barbudo
y en invierno desnudo,
¡esto es muy duro!

 

más adivinanzas de la naturaleza...

No ves el sol, no ves la luna, y si está en el cielo no ves cosa alguna.

Nazco y muero sin cesar; sigo no obstante existiendo, y, sin salir de mi lecho, me encuentro siempre corriendo.

En el cielo soy de agua, en la tierra soy de polvo, en las iglesias de humo y mancha blanca en los ojos.

En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.

Vuela sin alas, silba sin boca, azota sin manos y tú ni lo ves ni lo tocas.

¿Qué es, qué es, que te da en la cara y no lo ves?

Lomos y cabeza tengo y aunque vestida no estoy, muy largas faldas mantengo.

El cielo y la tierra se van a juntar; la ola y la nube se van a enredar. Vayas donde vayas siempre lo verás, por mucho que andes nunca llegarás.

Un convento bien cerrado, sin campanas y sin torres y muchas monjitas dentro, preparan dulces de flores.

Como el algodón suelo en el aire flotar, a veces otorgo lluvia y otras, sólo humedad.