Cuatro puntos son
y para distinguirlos
necesitamos del sol.
más adivinanzas de la naturaleza...
Girando toda su vida, toda su vida girando y no aprendió a ser más rápida da una vuelta y tarda un día, da otra vuelta y tarda un año.
Es tan humilde y tan buena que hasta se deja pisar; para el almuerzo y la cena la vaca la va a tomar.
En mí se mueren los ríos, y por mí los barcos van, muy breve es el nombre mío, tres letras tiene no más.
Llevo, sin ser arlequín, de colores mi librea, yo salgo de tarde en tarde y espero siempre a que llueva.
No soy estación del Metro ni soy estación del tren, pero soy una estación donde mil flores se ven.
Viene del cielo, del cielo viene, a unos disgusta y a otros mantiene.
Sin vacación en sus cursos, al principio son pequeños, suelen nacer en montañas y morir de marineros.
Nazco y muero sin cesar; sigo no obstante existiendo, y, sin salir de mi lecho, me encuentro siempre corriendo.
Soy una bola grandota, que gira constantemente, y que desea saber, dónde meter tanta gente. Si ya sabes quien soy yo eres muy inteligente.
Como el algodón suelo en el aire flotar, a veces otorgo lluvia y otras, sólo humedad.
