Como una peonza
da vueltas al sol,
gira que gira,
sin tener motor.
más adivinanzas de la naturaleza...
Aparece por delante, por los lados, por la espalda, te descuidas un instante y te levanta la falda.
¿Qué es, qué es, que te da en la cara y no lo ves?
Nazco y muero sin cesar; sigo no obstante existiendo, y, sin salir de mi lecho, me encuentro siempre corriendo.
Vuela en el aire, pace en la tierra, se posa en los árboles, anda en la mano, se deshace en el horno y se ahoga en el agua.
Llevo, sin ser arlequín, de colores mi librea, yo salgo de tarde en tarde y espero siempre a que llueva.
Él es tío sin sobrinos, a todos calienta igual. Si no sabes de quién hablo, tras la primavera vendrá.
Rompe y no tiene manos, corre y no tiene pies, sopla y no tiene boca, ¿Qué te parece que es?
Cuatro puntos son y para distinguirlos necesitamos del sol.
No soy estación del Metro ni soy estación del tren, pero soy una estación donde mil flores se ven.
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
