Es blanca como la nieve,
es negra como el carbón,
las patas como una vela,
el cuello como una hoz.
más adivinanzas de animales...
De tierra morena vengo, estirando y encogiendo, amárrenme las gallinas, que a los perros no les temo.
Un espléndido abanico que no produce pavor, sus alas, plumas y pico son reales, sí señor.
Su padre relincha con pésima voz, su madre rebuzna y suelta una coz.
Soy roja como un rubí y llevo pintitas negras, me encuentro en el jardín, en las plantas o en la hierba.
¿Quién hace en los troncos su oscura casita y allí esconde, avara, cuanto necesita?
Adivina, adivinajera: no tiene traje y sí faltriquera.
Hablo y no pienso, lloro y no siento, río sin razón y miento sin intención.
Llevo pijama a diario sin guardarlo en el armario.
Vuelo de noche, duermo de día y nunca verás plumas en ala mía.
De cierto animal di el nombre: es quien vigila la casa, quien avisa si alguien pasa y es fiel amigo del hombre.
