Es tan grande mi fortuna
que estreno todos los años
un vestido sin costura,
de colores salpicado.
más adivinanzas de animales...
Lo rascaba llorando de la crin a la cola y en él se iba trotando por una loma.
¿Quién es el que hace, ya le pregunten o no, con la cabeza que sí y con la cola que no?
Cuando nada en los ríos parece un tronco flotante, pero si muestra sus dientes todos huyen al instante.
Adivina, adivinajera: no tiene traje y sí faltriquera.
Con su trompa preparada pasa a tu lado zumbando, se posa en tu piel desnuda y tu sangre va chupando.
Chao, chao, rabito «alzao».
Mi reinado está en el mar, soy de peso regordeta; un día, siglos atrás, me tragué entero a un profeta aunque luego lo expulsé al pensar que estaba a dieta.
Con nombre de perro empieza este curioso animal, que aunque nunca compra nada siempre con la bolsa va.
Lenta dicen que es porque sólo asoma la cabeza, las patas y los pies.
Mil damas en un camino sin polvo ni remolino.
