Es tan grande mi fortuna
que estreno todos los años
un vestido sin costura,
de colores salpicado.
más adivinanzas de animales...
Cargadas van, cargadas vienen y en el camino no se detienen.
Orejas largas, rabo cortito; corro y salto muy ligerito.
De frente miro al sol sin que me ciegue, más alto vuelo que ave alguna, símbolo soy de imperios y reyes y dos cabezas a veces me dibujan. ¿Quién soy?
Vive en el desierto, mata a las personas, debajo de las piedras, muy bien se acomoda.
Voy con mi casa al hombro, camino sin tener patas, y voy marcando mi huella con un hilito de plata.
Es la reina de los mares, su dentadura es muy buena, y por no ir nunca vacía, siempre dicen que va llena.
No vuela y tiene un ala, no es camión y hace «cran».
Chiquitín y danzarín, pasa las noches rondando con lanza y con cornetín.
Tiene lamparitas de luz verde y cuando es de noche las enciende.
¿Quién hace en los troncos su oscura casita y allí esconde, avara, cuanto necesita?
