Es tan grande mi fortuna
que estreno todos los años
un vestido sin costura,
de colores salpicado.
más adivinanzas de animales...
Chao, chao, rabito «alzao».
Lo rascaba llorando de la crin a la cola y en él se iba trotando por una loma.
Las cinco vocales en su nombre lleva, y no siendo ave por la noche vuela.
Sal al campo por las noches, si me quieres conocer, soy señor de grandes ojos, cara seria y gran saber.
Por aquel camino va caminando quien no es gente; adivínelo el prudente que el nombre se quedó atrás.
Adivina, adivinajera: no tiene traje y sí faltriquera.
Cerca del polo, desnuda, sentada sobre una roca, suave, negra, bigotuda.
No es cama, ni es león y desaparece en cualquier rincón
Adivina, adivinanza Vuela entre las flores con sus alas de colores
Cuantas manos le dio el mar a este extraño pasajero que lo quieren contratar para que juegue de arquero ¿quién es?
