Es tan grande mi fortuna
que estreno todos los años
un vestido sin costura,
de colores salpicado.
más adivinanzas de animales...
De colores verderones, ojos grandes y saltones, tenemos las patas de atrás muy largas para saltar.
Desde hace miles de años hemos transportado al hombre; ahora nos lleva escondidos en el motor de su coche.
De frente miro al sol sin que me ciegue, más alto vuelo que ave alguna, símbolo soy de imperios y reyes y dos cabezas a veces me dibujan. ¿Quién soy?
Sobre la vaca, la «o», a que no lo aciertas, no.
Por aquel camino va caminando quien no es gente; adivínelo el prudente que el nombre se quedó atrás.
De tierra morena vengo, estirando y encogiendo, amárrenme las gallinas, que a los perros no les temo.
Aunque yo llevo pijama, siempre ando muy despierta, por no servir al león de suculenta merienda.
Mi reinado está en el mar, soy de peso regordeta; un día, siglos atrás, me tragué entero a un profeta aunque luego lo expulsé al pensar que estaba a dieta.
Piensa poco y salta mucho, dime su nombre que no te escucho.
En alto vive, en alto mora, en alto teje, la tejedora.
