adivinanzas para niños

Es una enorme naranja
pero de zumo salado,
los gajos se le suponen
entre un par de meridianos.

 

más adivinanzas de la naturaleza...

Nazco y muero sin cesar; sigo no obstante existiendo, y, sin salir de mi lecho, me encuentro siempre corriendo.

Sin vacación en sus cursos, al principio son pequeños, suelen nacer en montañas y morir de marineros.

Nazco en lugares abruptos sin haber tenido padre y conforme voy muriendo va naciendo mi madre.

Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.

Un convento bien cerrado, sin campanas y sin torres y muchas monjitas dentro, preparan dulces de flores.

Viene del cielo, del cielo viene, a unos disgusta y a otros mantiene.

Llevo, sin ser arlequín, de colores mi librea, yo salgo de tarde en tarde y espero siempre a que llueva.

Desde el día en que nací, corro y corro sin cesar: corro de noche y de día hasta llegar a la mar.

Tengo lecho y no me acuesto tengo curso sin ser maestro.

Es tan humilde y tan buena que hasta se deja pisar; para el almuerzo y la cena la vaca la va a tomar.