adivinanzas para niños

Es una enorme naranja
pero de zumo salado,
los gajos se le suponen
entre un par de meridianos.

 

más adivinanzas de la naturaleza...

Soy una bola grandota, que gira constantemente, y que desea saber, dónde meter tanta gente. Si ya sabes quien soy yo eres muy inteligente.

En verano barbudo y en invierno desnudo, ¡esto es muy duro!

Aparece por delante, por los lados, por la espalda, te descuidas un instante y te levanta la falda.

Lleva años en el mar y aún no sabe nadar.

En el cielo soy de agua, en la tierra soy de polvo, en las iglesias de humo y mancha blanca en los ojos.

Vuela en el aire, pace en la tierra, se posa en los árboles, anda en la mano, se deshace en el horno y se ahoga en el agua.

Lomos y cabeza tengo y aunque vestida no estoy, muy largas faldas mantengo.

Millares de soldaditos van unidos a la guerra, todos arrojan lanzas que caen sobre la tierra.

Nicanor tenía un barco y con él surcaba el río; ¿era este un barco pequeño o este era un gran navío? Lee despacio, Encarnación, y hallarás la solución.

Un convento bien cerrado, sin campanas y sin torres y muchas monjitas dentro, preparan dulces de flores.