Es verdad que tú le miras,
es mentira que te ve,
sois iguales uno al otro,
está claro que eres él.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
Golpe va, golpe viene y en su puesto se mantiene.
En un cuarto me arrinconan sin acordarse de mí, pero pronto van a buscarme cuando tienen que subir.
Cuando la entrada yo les prohíbo, son muchos golpes los que recibo.
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
No pienses que es una col, o que baila el chachachá; búscala sobre tu cama, que yo te la he dicho ya.
Aunque músculos no tengo, los techos yo sostengo.
Cabezón y muy delgado, que se pone siempre negro, después de haber sido frotado.
Lo usa el tendero para comer, lo lleva entero si sabes leer.
Sube llena, baja vacía, y si no se da prisa, la sopa se enfría,
