Es verdad que tú le miras,
es mentira que te ve,
sois iguales uno al otro,
está claro que eres él.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
Habla y no tiene boca, oye y no tiene oído, es chiquito y hace ruido, muchas veces se equivoca.
Es venta y no se vende, es Ana, pero no es gente.
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
¿Que le pones a una caja que la hace más ligera?
Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.
En lo más alto me ponen para que el aire me dé. El aire me zarandea, Y siempre lo miro a él.
En los baños suelo estar, aunque provengo del mar.
Aunque al dormir me consultan, nunca suelo contestar.
Dicen que tiene y no tiene, mucho pincha, poco retiene.
