Es verdad que tú le miras,
es mentira que te ve,
sois iguales uno al otro,
está claro que eres él.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Cuando te veo me ves, cuando me ves te veo, y no te parezco feo.
Con patas y espalda, no se mueve ni anda.
Sube llena, baja vacía, y si no se da prisa, la sopa se enfría,
Siempre andamos por el suelo de alcobas y de salones y en historias orientales hasta hacemos algún vuelo.
Doy vueltas y no soy tiempo, un secreto sé guardar, si no me cuidan, me pierdo. ¿Con mi nombre sabrás dar?
Muy bonito por delante y muy feo por detrás; me transformo a cada instante, pues imito a los demás.
Es un campo colorado con los surcos muy derechos; muy en alto está situado e inclinado de dos lados.
Aunque soy iluminada siempre me tienen colgada.
Cuando la entrada yo les prohíbo, son muchos golpes los que recibo.
En lo más alto me ponen para que el aire me dé. El aire me zarandea, Y siempre lo miro a él.
