Es verdad que tú le miras,
es mentira que te ve,
sois iguales uno al otro,
está claro que eres él.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
Pino sobre pino, sobre pino, lino, sobre lino, flores y alrededor amores.
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
Caja llena de soldados, todos largos y delgados, con gorritos colorados.
Cuando te veo me ves, cuando me ves te veo, y no te parezco feo.
Tengo patas bien derechas, mas no me puedo mover, llevo a cuestas la comida y no la puedo comer.
Si me mojas hago espuma, con ojitos de cristal, y tu cuerpo se perfuma, mientras llega mi final.
De mi madre nací yo, sin fundamento de padre, y luego me he muerto yo y de mi nació mi madre.
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
Quien me mira se refleja así nadie tendrá una queja.
