Es verdad que tú le miras,
es mentira que te ve,
sois iguales uno al otro,
está claro que eres él.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Cabezón y muy delgado, que se pone siempre negro, después de haber sido frotado.
Muy bonito por delante y muy feo por detrás; me transformo a cada instante, pues imito a los demás.
En lo más alto me ponen para que el viento me dé, soy guía para los hombres y siempre estoy de pié.
Es venta y no se vende, es Ana, pero no es gente.
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
Tengo patas bien derechas, mas no me puedo mover, llevo a cuestas la comida y no la puedo comer.
Cuanto más se moja, más te seca. ¿Qué es?
Todos me buscan, para descansar, si ya te lo he dicho, no lo pienses más.
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
Un barbecho bien labrado, ni entra mula, ni entra arado.
