Es verdad que tú le miras,
es mentira que te ve,
sois iguales uno al otro,
está claro que eres él.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Todos me buscan, para descansar, si ya te lo he dicho, no lo pienses más.
Cuando la entrada yo les prohíbo, son muchos golpes los que recibo.
Fui a la plaza y compré un negrito. Llegué a la casa y se puso coloradito. ¿Qué es?
Es venta y no se vende, es Ana, pero no es gente.
Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.
Habla y no tiene boca, oye y no tiene oído, es chiquito y hace ruido, muchas veces se equivoca.
En el buen tiempo a nadie marea, en cuanto llueve repiquetea.
Quien me mira se refleja así nadie tendrá una queja.
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
Durante el verano escondido, en el invierno encendido.
