Es verdad que tú le miras,
es mentira que te ve,
sois iguales uno al otro,
está claro que eres él.
más adivinanzas de cosas de la casa...
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
Su forma es de pera, aunque es de cristal da luz sin espera para cada cual.
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
Golpe va, golpe viene y en su puesto se mantiene.
¿Que le pones a una caja que la hace más ligera?
Cuatro patas tiene y no puede andar también cabecera sin saber hablar.
¿Quién será la desvelada, lo puedes tú discurrir? día y noche está acostada y no se puede dormir.
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
Vivo en alta situación y en continuo movimiento, con exactitud presento del aire la dirección.
Adivíname ésa.
