Fui y no soy,
no soy y fui,
mañana seré
y hablan siempre de mí.
más adivinanzas sobre el tiempo...
Quién es un viejo ligero, que es de cuatro movimientos puestos en doce cimientos, que, a cualquier pasajero, da más penas que contentos.
De aquí al domingo seis pasos, seis cielos que veo pasar, seis mañanas, seis ocasos ¿Cómo me debo llamar?
Cuando apenas he nacido, mi vida se acaba al punto; aunque no soy el primero, lo sigo por todo el mundo.
Una cara con dos manos pegada está a la pared. Antes de un minuto, hermanos, ¿sabréis decirme quién es?
Nos llegan muy de mañana y se van mucho después, regresan cada semana y cuatro veces al mes.
Me hallo en los escritorios y en las casas comerciales, todos me miran quien soy para ver lo que contengo. Mis días están contados y el día que voy a morir ya se sabe de antemano.
Tengo agujas y no sé coser, tengo números y no sé leer.
Para unos soy muy corto; para otros, regular; para los tristes muy largo; para Dios, la eternidad.
Doce palomitas en un palomar, a la hora y a los cuartos salen a volar.
¿Qué cosa no ha sido y tiene que ser, y que cuando sea dejará de ser?
