Kilómetros mido,
hectolitros llevo,
kilovatios doy,
hectáreas mantengo.
más adivinanzas de la naturaleza...
En mí se mueren los ríos, y por mí los barcos van, muy breve es el nombre mío, tres letras tiene no más.
En verano barbudo y en invierno desnudo, ¡esto es muy duro!
Aparece por delante, por los lados, por la espalda, te descuidas un instante y te levanta la falda.
Un convento bien cerrado, sin campanas y sin torres y muchas monjitas dentro, preparan dulces de flores.
El cielo y la tierra se van a juntar; la ola y la nube se van a enredar. Vayas donde vayas siempre lo verás, por mucho que andes nunca llegarás.
Cuatro puntos son y para distinguirlos necesitamos del sol.
Lleva años en el mar y aún no sabe nadar.
¿Qué es, qué es, que te da en la cara y no lo ves?
Son mis colores tan brillantes que el cielo alegro en un instante.
Nicanor tenía un barco y con él surcaba el río; ¿era este un barco pequeño o este era un gran navío? Lee despacio, Encarnación, y hallarás la solución.
