Kilómetros mido,
hectolitros llevo,
kilovatios doy,
hectáreas mantengo.
más adivinanzas de la naturaleza...
Nazco y muero sin cesar; sigo no obstante existiendo, y, sin salir de mi lecho, me encuentro siempre corriendo.
Sin vacación en sus cursos, al principio son pequeños, suelen nacer en montañas y morir de marineros.
No ves el sol, no ves la luna, y si está en el cielo no ves cosa alguna.
Es tan humilde y tan buena que hasta se deja pisar; para el almuerzo y la cena la vaca la va a tomar.
Como el algodón suelo en el aire flotar, a veces otorgo lluvia y otras, sólo humedad.
Nicanor tenía un barco y con él surcaba el río; ¿era este un barco pequeño o este era un gran navío? Lee despacio, Encarnación, y hallarás la solución.
Tengo lecho y no me acuesto tengo curso sin ser maestro.
Cuatro puntos son y para distinguirlos necesitamos del sol.
Desde el día en que nací, corro y corro sin cesar: corro de noche y de día hasta llegar a la mar.
En verano barbudo y en invierno desnudo, ¡esto es muy duro!
