Kilómetros mido,
hectolitros llevo,
kilovatios doy,
hectáreas mantengo.
más adivinanzas de la naturaleza...
Muchas monjitas en un convento, visitan las flores y hacen dulces dentro.
En el cielo soy de agua, en la tierra soy de polvo, en las iglesias de humo y mancha blanca en los ojos.
Soy una bola grandota, que gira constantemente, y que desea saber, dónde meter tanta gente. Si ya sabes quien soy yo eres muy inteligente.
En verano barbudo y en invierno desnudo, ¡esto es muy duro!
Es una enorme naranja pero de zumo salado, los gajos se le suponen entre un par de meridianos.
Alto, alto, como un pino, pesa menos que un comino.
Sin vacación en sus cursos, al principio son pequeños, suelen nacer en montañas y morir de marineros.
Un convento bien cerrado, sin campanas y sin torres y muchas monjitas dentro, preparan dulces de flores.
No soy estación del Metro ni soy estación del tren, pero soy una estación donde mil flores se ven.
Girando toda su vida, toda su vida girando y no aprendió a ser más rápida da una vuelta y tarda un día, da otra vuelta y tarda un año.
