Kilómetros mido,
hectolitros llevo,
kilovatios doy,
hectáreas mantengo.
más adivinanzas de la naturaleza...
Es una enorme naranja pero de zumo salado, los gajos se le suponen entre un par de meridianos.
En mí se mueren los ríos, y por mí los barcos van, muy breve es el nombre mío, tres letras tiene no más.
Aparece por delante, por los lados, por la espalda, te descuidas un instante y te levanta la falda.
Vuela en el aire, pace en la tierra, se posa en los árboles, anda en la mano, se deshace en el horno y se ahoga en el agua.
¿Qué es, qué es, que te da en la cara y no lo ves?
Como una peonza da vueltas al sol, gira que gira, sin tener motor.
Llevo, sin ser arlequín, de colores mi librea, yo salgo de tarde en tarde y espero siempre a que llueva.
Vuela sin alas, silba sin boca, azota sin manos y tú ni lo ves ni lo tocas.
Lomos y cabeza tengo y aunque vestida no estoy, muy largas faldas mantengo.
Como el algodón suelo en el aire flotar, a veces otorgo lluvia y otras, sólo humedad.
