Mi nombre lo leo,
mi apellido es pardo,
quién no lo adivine,
es un poco tardo.
más adivinanzas de animales...
Nunca pongo mala cara, aunque siempre me dan col, acierta bobalicón.
Dos pinzas tengo, hacia atrás camino, de mar o de río en el agua vivo.
Del fin del estanque vengo, para mirar a los niños, a los cuales entretengo, con saltos, juegos y brincos. ¿Quién soy?
De verde esmeralda sobre la tapiada, rabo rabilargo, pata estirada, corre que te corre, mocita salada.
Hablo y no pienso, lloro y no siento, río sin razón y miento sin intención.
Tengo alas y pico y hablo y hablo sin saber lo que digo.
Con la primavera, llega la viajera. Su nido es de barro y su cola, de tijera.
Viste de chaleco blanco, y también de negro frac, es un ave que no vuela, pero nada. ¿Que será?
Un solo portero, un solo inquilino, tu casa redonda la llevas contigo.
Trabajar, siempre mucho trabajé; aunque nunca estudié en la escuela me conocen bien; algunos dicen de mí: «terco bicho es» y Pinocho mucho se asustó cuando en mí casi se convirtió.
