Oro parece,
plata no es,
abre la cortina
y verás lo que es
más adivinanzas de frutas...
Es como algunas cabezas y lleva dentro un cerebro, si la divido en dos piezas y la como, lo celebro.
Ni espero que me lo aciertes, ni espero que me bendigas, y, con un poco de suerte, espero que me lo digas.
Ave y no vuela, llana y es curva. Quien no adivine ésta, no adivinará ninguna.
Amarillo por fuera amarillo por dentro y con un corazón en el centro.
Agua pasa por mi casa, cate por mi corazón. El que no lo adivinara, será un burro cabezón.
Ave soy, pero no vuelo; mi nombre es cosa muy llana: soy una simple serrana, hija de un hijo del suelo.
A veces blanquita, a veces negrita y siempre bolita.
Era un sol en miniatura y en el árbol la encontré. Cuando sin piel la dejé, me fascinó su frescura. ¿Qué es?
Si la dejamos se pasa; si la vendemos se pesa; si se hace vino se pisa; si la dejamos se posa.
Tengo nombre de ciudad, con cierta fruta concuerdo y muerdo en la realidad. ¿Qué soy?
