Oro parece,
plata no es,
abre la cortina
y verás lo que es
más adivinanzas de frutas...
A veces blanquita, a veces negrita y siempre bolita.
Tiene ojos y no ve, tiene agua y no la bebe, tiene carne y no la come tiene barba y no es hombre.
A mi me tratan de santa y traigo conmigo el día, soy redonda y encarnada y tengo la sangre fría.
Ave me llaman a veces y es llana mi condición.
Si tú me quieres comer, me verás marrón peludo y no me podrás romper porque por fuera soy duro.
No soy de oro, plata no soy; ya te he dicho quién soy.
Si la dejamos se pasa; si la vendemos se pesa; si se hace vino se pisa; si la dejamos se posa.
Agua pasa por mi casa, cate por mi corazón. El que no lo adivinara, será un burro cabezón.
Arca, monarca, llena de placer; ningún carpintero te ha sabido hacer.
Son de color chocolate, se ablandan con el calor y si se meten al horno explotan con gran furor.
