Oro parece,
plata no es,
abre la cortina
y verás lo que es
más adivinanzas de frutas...
Ave me llaman a veces y es llana mi condición.
Del nogal vengo, y en el cuello del hombre me cuelgo.
A esta fruta se le culpa y fue cosa del demonio, pues comieron de su pulpa los del primer matrimonio.
Soy redonda como el mundo al morir me despedazan, me reducen a pellejo y todo el jugo me sacan
Una madre con cien hijas y a todas pone camisas.
Ni espero que me lo aciertes, ni espero que me bendigas, y, con un poco de suerte, espero que me lo digas.
Ave soy, pero no vuelo; mi nombre es cosa muy llana: soy una simple serrana, hija de un hijo del suelo.
Es santa y no bautizada, y trae consigo el día, gorda es y colorada y tiene la sangre fría.
La mano las rompe, el pie las tritura, la boca las bebe. ¿Que son?
Son de color chocolate, se ablandan con el calor y si se meten al horno explotan con gran furor.
