Para unos soy muy corto;
para otros, regular;
para los tristes muy largo;
para Dios, la eternidad.
más adivinanzas sobre el tiempo...
Estoy condenado a un año y un día; si esto es cada cuatro, ¿mi nombre, sabrías?
Una cara con dos manos pegada está a la pared. Antes de un minuto, hermanos, ¿sabréis decirme quién es?
Tengo agujas y no sé coser, tengo números y no sé leer.
Como te cases o te embarques en este día fatal, todo te saldrá mal.
Somos doce hermanos y yo el más chiquito; cada cuatro años me crece el rabito.
Brazos tengo desiguales y a mi ritmo se mueven los mortales.
De siete en siete vamos cogiditos de las manos.
Me hallo en los escritorios y en las casas comerciales, todos me miran quien soy para ver lo que contengo. Mis días están contados y el día que voy a morir ya se sabe de antemano.
¿Qué cosa no ha sido y tiene que ser, y que cuando sea dejará de ser?
Dos hermanas en la plaza, ambas marchan a la par, si una da doce vueltas, la otra una, nada más.
