Para unos soy muy corto;
para otros, regular;
para los tristes muy largo;
para Dios, la eternidad.
más adivinanzas sobre el tiempo...
Todos me esperan pero nunca llego, porque cuando llego yo desaparezco.
Tengo agujas y no sé coser, tengo números y no sé leer.
Me hallo en los escritorios y en las casas comerciales, todos me miran quien soy para ver lo que contengo. Mis días están contados y el día que voy a morir ya se sabe de antemano.
Brazos tengo desiguales y a mi ritmo se mueven los mortales.
¿Qué cosa, qué cosa es? que vuela sin tener alas, y corre sin tener pies.
Juntos dos en un borrico, ambos andan a la par, doce leguas anda uno y una el otro nada más.
¿Qué cosa no ha sido y tiene que ser, y que cuando sea dejará de ser?
En un castillo redondo, doce caballeros de guardia están; un flaco lancero y un gordo escudero, marchan al compás.
Quién es un viejo ligero, que es de cuatro movimientos puestos en doce cimientos, que, a cualquier pasajero, da más penas que contentos.
Doce caballeros, nacidos del sol, todos mueren antes de los treinta y dos.
