Para unos soy muy corto;
para otros, regular;
para los tristes muy largo;
para Dios, la eternidad.
más adivinanzas sobre el tiempo...
Corre más que un ciclista, nunca da marcha atrás, si lo pierdes de vista, ¡cómo envejecerás!
Me hallo en los escritorios y en las casas comerciales, todos me miran quien soy para ver lo que contengo. Mis días están contados y el día que voy a morir ya se sabe de antemano.
Son doce hermanas y todas gastan medias y, aunque, van numeradas todas son cantadas.
Somos doce hermanos y yo el más chiquito; cada cuatro años me crece el rabito.
Aquí estamos doce hermanos; yo, que el segundo nací, soy el menor entre todos: ¿Cómo puede ser así?
Doce caballeros, nacidos del sol, todos mueren antes de los treinta y dos.
Una cara con dos manos pegada está a la pared. Antes de un minuto, hermanos, ¿sabréis decirme quién es?
Soy un caballero muy aseñorado, tengo doce damas para mi regalo, todas van en coche y gastan sus cuartos, todas usan medias, pero no zapatos.
Los siete son hermanitos y viven un solo día: cuando uno nace otro muere, y así se pasan la vida.
Brazos tengo desiguales y a mi ritmo se mueven los mortales.
