¿Qué es, qué es,
que te da en la cara
y no lo ves?
más adivinanzas de la naturaleza...
Nicanor tenía un barco y con él surcaba el río; ¿era este un barco pequeño o este era un gran navío? Lee despacio, Encarnación, y hallarás la solución.
Tengo lecho y no me acuesto tengo curso sin ser maestro.
Vuela en el aire, pace en la tierra, se posa en los árboles, anda en la mano, se deshace en el horno y se ahoga en el agua.
Viene del cielo, del cielo viene, a unos disgusta y a otros mantiene.
No ves el sol, no ves la luna, y si está en el cielo no ves cosa alguna.
El cielo y la tierra se van a juntar; la ola y la nube se van a enredar. Vayas donde vayas siempre lo verás, por mucho que andes nunca llegarás.
Un convento bien cerrado, sin campanas y sin torres y muchas monjitas dentro, preparan dulces de flores.
Él es tío sin sobrinos, a todos calienta igual. Si no sabes de quién hablo, tras la primavera vendrá.
Muchas monjitas en un convento, visitan las flores y hacen dulces dentro.
No soy estación del Metro ni soy estación del tren, pero soy una estación donde mil flores se ven.
