¿Qué es, qué es,
que te da en la cara
y no lo ves?
más adivinanzas de la naturaleza...
Son mis colores tan brillantes que el cielo alegro en un instante.
Rompe y no tiene manos, corre y no tiene pies, sopla y no tiene boca, ¿Qué te parece que es?
Soy una bola grandota, que gira constantemente, y que desea saber, dónde meter tanta gente. Si ya sabes quien soy yo eres muy inteligente.
Aparece por delante, por los lados, por la espalda, te descuidas un instante y te levanta la falda.
Llevo, sin ser arlequín, de colores mi librea, yo salgo de tarde en tarde y espero siempre a que llueva.
Cuatro puntos son y para distinguirlos necesitamos del sol.
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
En mí se mueren los ríos, y por mí los barcos van, muy breve es el nombre mío, tres letras tiene no más.
Nicanor tenía un barco y con él surcaba el río; ¿era este un barco pequeño o este era un gran navío? Lee despacio, Encarnación, y hallarás la solución.
Alas de mil colores y se pierden entre las flores.
