Quien me mira se refleja
así nadie tendrá una queja.
más adivinanzas de cosas de la casa...
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
Aunque yo nunca me mueva por mí suben, por mi bajan; soy de diversas materias y mi utilidad la halagan.
Aunque al dormir me consultan, nunca suelo contestar.
Habla y no tiene boca, oye y no tiene oído, es chiquito y hace ruido, muchas veces se equivoca.
Una caja en tu casa que te sube y que te baja.
Adivíname ésa.
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
Poseo dientes y ojos y para hacerme trabajar me has de meter en cerrojos.
Aunque tengo cuatro patas, yo nunca puedo correr, tengo la comida encima, y no la puedo comer.
Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.
