Quien me mira se refleja
así nadie tendrá una queja.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.
No pienses que es una col, o que baila el chachachá; búscala sobre tu cama, que yo te la he dicho ya.
Cabecita fría la noche haces día cuando te restriego, cabeza de fuego.
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
Dicen que quien lo tiene es muy gracioso, se sacude en la mesa contra lo soso.
A la entrada de tu casa algo suena si lo aprietan y tu sales presurosa a abrir deprisa la puerta.
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.
Su forma es de pera, aunque es de cristal da luz sin espera para cada cual.
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
