Sobre un camino de hierro,
muchas sorpresas tendrás,
subo y bajo bruscamente,
a mucha velocidad.
más adivinanzas de juegos y juguetes...
Cuanto más y más lo llenas, menos pesa y sube más.
Bolitas pequeñas, de metal o de cristal, mételas en el hoyo y nunca perderás.
Es un bonito juego: tu te vas y yo me quedo; cuento, cuento, cuento y luego voy a tu encuentro.
Cubo que seis caras tiene, veintiún puntos en total, en el «Parchís» interviene y en la «Oca»... pues igual.
Sólo una faja es mi vestido, cuando me lo quitan arranco a bailar. Pies y manos no tengo, pero a los más jóvenes entretengo.
Soy pequeña y de cristal, méteme en el hoyo y no perderás.
Por come empieza y volar sabe, no es un avión, ni tampoco un ave.
¿Qué juego será, que aunque nos movamos siempre nos quedamos en el mismo lugar?
Son mis fichas amarillas, rojas, azules y verdes, si las comes y las pillas, tu te cuentas hasta veinte.
Un mundo de fantasía cargadito de ilusiones, despierta nuestra alegría entre tantas atracciones.
