Sobre un camino de hierro,
muchas sorpresas tendrás,
subo y bajo bruscamente,
a mucha velocidad.
más adivinanzas de juegos y juguetes...
Por come empieza y volar sabe, no es un avión, ni tampoco un ave.
Cuando yo subo, tú bajas; si tú subes, bajo yo: a la misma altura nunca podemos estar los dos.
Once jugadores del mismo color, diez van por el campo, detrás de un balón.
Juegan en la cancha más altos que bajos; meten la pelota dentro de los aros.
Me componen cuatro palos impresos en cartulina. Tengo reyes y caballos, seguro que me adivinas.
Cómete la «e» y pon una «a». Mírala muy bien y échala a volar.
Sobre la mesa se pone, sobre la mesa se parte y entre todos se reparte, mas nunca, nunca, se come.
La pones sobre la mesa, la partes y la repartes pero nadie se la come.
Son mis fichas amarillas, rojas, azules y verdes, si las comes y las pillas, tu te cuentas hasta veinte.
Tengo ruedas y pedales, cadenas y un manillar; te ahorras gasolina aunque te haga sudar.
