Sobre un camino de hierro,
muchas sorpresas tendrás,
subo y bajo bruscamente,
a mucha velocidad.
más adivinanzas de juegos y juguetes...
Cuando yo subo, tú bajas; si tú subes, bajo yo: a la misma altura nunca podemos estar los dos.
Un combate que se entabla muy lento o con rapidez; ninguno de los dos habla; las piezas son más de diez.
La pones sobre la mesa, la partes y la repartes pero nadie se la come.
Juegan en la cancha más altos que bajos; meten la pelota dentro de los aros.
Soy pequeña y de cristal, méteme en el hoyo y no perderás.
Alegría de niños soy por mi pausado vaivén; voy y vengo, vengo y voy y en muchos parques me ven.
Si sumas uno más uno evidente que da dos, y si da dos te descubro dos veces la solución de este juego de salón.
Bajo mi carpa gigante, acojo a chicos y grandes; payasos y trapecistas son típicos en mis pistas.
Cómete la «e» y pon una «a». Mírala muy bien y échala a volar.
Atada a una cuerda volaba y volaba y un niño en la tierra la sujetaba.
