Sobre un camino de hierro,
muchas sorpresas tendrás,
subo y bajo bruscamente,
a mucha velocidad.
más adivinanzas de juegos y juguetes...
Bolitas pequeñas, de metal o de cristal, mételas en el hoyo y nunca perderás.
Es un bonito juego: tu te vas y yo me quedo; cuento, cuento, cuento y luego voy a tu encuentro.
Cuanto más y más lo llenas, menos pesa y sube más.
Tengo caballos que suben y bajan, dan vueltas y vueltas y nunca se cansan.
Por come empieza y volar sabe, no es un avión, ni tampoco un ave.
Alegría de niños soy por mi pausado vaivén; voy y vengo, vengo y voy y en muchos parques me ven.
La pones sobre la mesa, la partes y la repartes pero nadie se la come.
Cuando yo subo, tú bajas; si tú subes, bajo yo: a la misma altura nunca podemos estar los dos.
Sólo una faja es mi vestido, cuando me lo quitan arranco a bailar. Pies y manos no tengo, pero a los más jóvenes entretengo.
Son mis fichas amarillas, rojas, azules y verdes, si las comes y las pillas, tu te cuentas hasta veinte.
