Sobre un camino de hierro,
muchas sorpresas tendrás,
subo y bajo bruscamente,
a mucha velocidad.
más adivinanzas de juegos y juguetes...
Tengo ruedas y pedales, cadenas y un manillar; te ahorras gasolina aunque te haga sudar.
Bolitas pequeñas, de metal o de cristal, mételas en el hoyo y nunca perderás.
Alegría de niños soy por mi pausado vaivén; voy y vengo, vengo y voy y en muchos parques me ven.
Atada a una cuerda volaba y volaba y un niño en la tierra la sujetaba.
El rey y la reina con ocho peones, caballos y torres, combaten y comen.
Me componen cuatro palos impresos en cartulina. Tengo reyes y caballos, seguro que me adivinas.
Tengo caballos que suben y bajan, dan vueltas y vueltas y nunca se cansan.
Con caras muy blancas llenas de lunares a unos damos suerte, a otros, pesares.
En un suelo de baldosas unas blancas y otras negras, luchan reyes y peones, caballos, torres y reinas.
Cuando yo subo, tú bajas; si tú subes, bajo yo: a la misma altura nunca podemos estar los dos.
