Tiene luna,
no es planeta;
tiene marco
y no es puerta.
más adivinanzas de cosas de la casa...
En un cuarto me arrinconan sin acordarse de mí, pero pronto van a buscarme cuando tienen que subir.
En el buen tiempo a nadie marea, en cuanto llueve repiquetea.
Lo usa el tendero para comer, lo lleva entero si sabes leer.
Tengo dientes y no muerdo, desenredo con cuidado, caminos abro en tu pelo, ya sea liso o rizado.
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
Me compran para dormir y me encanta sacudir. ¿Qué soy?
Cuatro patas tiene y no puede andar también cabecera sin saber hablar.
Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
Durante el verano escondido, en el invierno encendido.
