Tiene luna,
no es planeta;
tiene marco
y no es puerta.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Estoy dentro de él y no puedo entrar en él.
Todos me buscan, para descansar, si ya te lo he dicho, no lo pienses más.
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
Lámina que no se ve y nos protege del viento. Aunque la atraviesa el sol, se empaña con el aliento.
Siempre andamos por el suelo de alcobas y de salones y en historias orientales hasta hacemos algún vuelo.
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
Soy de cabeza redonda y me sostengo en un solo pie. Soy de tal fortaleza que a Dios hombre sujeté.
Aunque no hable, lo cuenta todo por cable.
Al nacer fui maltratada, mi dueño me tiene amor, y aunque soy mujer honrada, me suele tener atada y con guardas mi señor.
Es tu favorita cuando sientes frío; la encuentras escrita en el verso mío.
