Tiene luna,
no es planeta;
tiene marco
y no es puerta.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Un barbecho bien labrado, ni entra mula, ni entra arado.
En un cuarto me arrinconan sin acordarse de mí, pero pronto van a buscarme cuando tienen que subir.
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
Cabezón y muy delgado, que se pone siempre negro, después de haber sido frotado.
Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.
Con patas y espalda, no se mueve ni anda.
Cabecita fría la noche haces día cuando te restriego, cabeza de fuego.
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
Yo tengo calor y frío, y no frío sin calor, y sin ser ni mar ni río, peces en mí he visto yo.
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
