Tiene luna,
no es planeta;
tiene marco
y no es puerta.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Es verdad que tú le miras, es mentira que te ve, sois iguales uno al otro, está claro que eres él.
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
Tengo patas bien derechas, mas no me puedo mover, llevo a cuestas la comida y no la puedo comer.
Lo usa el tendero para comer, lo lleva entero si sabes leer.
En el campo fui nacida, vestida de verdes ramas, y al pueblo me trajeron, para servir a las damas, a mí todo me regalan, caramelos, miel, melada, mas yo todo lo reparto, porque no sé comer nada.
Su forma es de pera, aunque es de cristal da luz sin espera para cada cual.
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
Está hecha de metal, de madera o de cristal y golpes siempre recibe cuando la entrada prohíbe.
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
