Tiene luna,
no es planeta;
tiene marco
y no es puerta.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Es venta y no se vende, es Ana, pero no es gente.
Llevo secretos a voces, corriendo por esos mundos y sin que nadie los oiga los doy en unos segundos.
Aunque de comida voy cargado, la gente me vacía, y nunca soy tragado.
Siempre andamos por el suelo de alcobas y de salones y en historias orientales hasta hacemos algún vuelo.
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
Una caja en tu casa que te sube y que te baja.
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
Es una caja habladora, que vive en todas las casas, y se calla a muy alta hora.
Aunque soy iluminada siempre me tienen colgada.
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
