Un mundo de fantasía
cargadito de ilusiones,
despierta nuestra alegría
entre tantas atracciones.
más adivinanzas de juegos y juguetes...
Cuanto más y más lo llenas, menos pesa y sube más.
Atada a una cuerda volaba y volaba y un niño en la tierra la sujetaba.
Culebrinas de papel de varias tonalidades, las tiramos en las fiestas y también en carnavales.
Sobre la mesa se pone, sobre la mesa se parte y entre todos se reparte, mas nunca, nunca, se come.
Tengo caballos que suben y bajan, dan vueltas y vueltas y nunca se cansan.
Un arco arriba y tú debajo; un arco abajo, pasas por encima.
El rey y la reina con ocho peones, caballos y torres, combaten y comen.
Por come empieza y volar sabe, no es un avión, ni tampoco un ave.
Con caras muy blancas llenas de lunares a unos damos suerte, a otros, pesares.
Cómete la «e» y pon una «a». Mírala muy bien y échala a volar.
