Una cara con dos manos
pegada está a la pared.
Antes de un minuto, hermanos,
¿sabréis decirme quién es?
más adivinanzas sobre el tiempo...
Nos llegan muy de mañana y se van mucho después, regresan cada semana y cuatro veces al mes.
Doce son los hermanitos, uno es el benjamín, siete son los mayorcitos y los cuatro restantes los más pequeñitos.
Juntos dos en un borrico, ambos andan a la par, doce leguas anda uno y una el otro nada más.
Los siete son hermanitos y viven un solo día: cuando uno nace otro muere, y así se pasan la vida.
Todos me esperan pero nunca llego, porque cuando llego yo desaparezco.
Unas surgen con la luna, a otras las alumbra el sol, todas juegan al corro y todas hermanas son.
Dos hermanas en la plaza, ambas marchan a la par, si una da doce vueltas, la otra una, nada más.
De siete en siete vamos cogiditos de las manos.
Cuando apenas he nacido, mi vida se acaba al punto; aunque no soy el primero, lo sigo por todo el mundo.
Son doce hermanas y todas gastan medias y, aunque, van numeradas todas son cantadas.
