Una señora, muy aseñorada,
tiene muchos dientes
y se cose a puntadas.
más adivinanzas de costura y plancha...
Te la digo, te la digo, te la vuelvo a repetir; te la digo veinte veces y no me la sabes decir.
Tengo pie y no tengo boca, hilo meto, hilo asomo, tengo dientes y no como.
Yo con mi hermana gemela andamos siempre al compás, con la boca por delante y los ojos por detrás.
Cuando pasa ¡cómo pisa!, deja rasa la camisa.
Y lo es, y lo es y no me lo adivinas en un mes.
Cuanto más largas más cortas, cuanto más cortas más largas.
Pequeños, redondos, con agujeritos, valemos muy poco, solos o juntitos, mas de nosotros depende el buen vestir de la gente.
Tan largo como un camino, proviene de vegetal, y a pesar de su extensión, en un cesto puede estar.
Dos hermanas diligentes que caminan al compás, con el pico por delante y los ojos por detrás.
Largo, largo, como un camino y cabe en un «pucherino».
