Vivo en alta situación
y en continuo movimiento,
con exactitud presento
del aire la dirección.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Llevo secretos a voces, corriendo por esos mundos y sin que nadie los oiga los doy en unos segundos.
En la mesa me ponen y sobre mí todos comen.
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
Dicen que quien lo tiene es muy gracioso, se sacude en la mesa contra lo soso.
Un barbecho bien labrado, ni entra mula, ni entra arado.
A la entrada de tu casa algo suena si lo aprietan y tu sales presurosa a abrir deprisa la puerta.
Golpe va, golpe viene y en su puesto se mantiene.
Al nacer fui maltratada, mi dueño me tiene amor, y aunque soy mujer honrada, me suele tener atada y con guardas mi señor.
Con patas y espalda, no se mueve ni anda.
En lo más alto me ponen para que el viento me dé, soy guía para los hombres y siempre estoy de pié.
