Vivo en alta situación
y en continuo movimiento,
con exactitud presento
del aire la dirección.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Cuatro patas tiene, así como asiento; de ella me levanto y en ella me siento.
Tiene un ojo y nada ve, por abrir no es cosa dura, sin embargo por cerrar, sí que cierra y sí que es dura.
Es venta y no se vende, es Ana, pero no es gente.
En los baños suelo estar, aunque provengo del mar.
Caja llena de soldados, todos largos y delgados, con gorritos colorados.
Adivíname ésa.
Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.
Cabecita fría la noche haces día cuando te restriego, cabeza de fuego.
Quien me mira se refleja así nadie tendrá una queja.
Sale de la sala, entra en la cocina, meneando la cola como una gallina.
