Vivo en alta situación
y en continuo movimiento,
con exactitud presento
del aire la dirección.
más adivinanzas de cosas de la casa...
No pienses que es una col, o que baila el chachachá; búscala sobre tu cama, que yo te la he dicho ya.
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
En el buen tiempo a nadie marea, en cuanto llueve repiquetea.
Siempre andamos por el suelo de alcobas y de salones y en historias orientales hasta hacemos algún vuelo.
Cuatro patas tiene, así como asiento; de ella me levanto y en ella me siento.
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
Fui a la plaza y compré un negrito. Llegué a la casa y se puso coloradito. ¿Qué es?
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
Su forma es de pera, aunque es de cristal da luz sin espera para cada cual.
Poseo dientes y ojos y para hacerme trabajar me has de meter en cerrojos.
