Vuelo de noche,
duermo de día
y nunca verás
plumas en ala mía.
más adivinanzas de animales...
Por aquel camino va caminando quien no es gente; adivínelo el prudente que el nombre se quedó atrás.
En dos castañuelas voy encerrado y al sacarme del mar me pongo colorado.
Un espléndido abanico que no produce pavor, sus alas, plumas y pico son reales, sí señor.
Por más que se suena el moco le cuelga.
Anido en las torres, largo cuello tengo y todos los años por San Blas vengo.
Si me escribes como es soy de la selva el rey si me escribes al revés yo seré Papá Noel.
Soy un animal pequeño, piensa mi nombre un rato, porque agregando una «n» tendrás mi nombre en el acto.
De celda en celda voy pero presa no estoy.
¿Qué es, qué es, del tamaño de una nuez, que sube la cuesta y no tiene pies?
Cuando nada en los ríos parece un tronco flotante, pero si muestra sus dientes todos huyen al instante.
