Vuelo de noche,
duermo de día
y nunca verás
plumas en ala mía.
más adivinanzas de animales...
Por aquel camino va caminando quien no es gente; adivínelo el prudente que el nombre se quedó atrás.
Este es un animal, de tal modo original, que al ponerse cara arriba, ya no se llama igual.
Verde nace, verde se cría y verde sube los troncos arriba.
El roer es mi trabajo, el queso mi aperitivo y el gato ha sido siempre mi más temido enemigo.
Trabajar, siempre mucho trabajé; aunque nunca estudié en la escuela me conocen bien; algunos dicen de mí: «terco bicho es» y Pinocho mucho se asustó cuando en mí casi se convirtió.
Vivo en el mar sin ser pez, y soy siempre juguetón, nunca me baño en el Rhin, pues soy el mismo del fin.
De negro y en procesión adivina quiénes son.
Con la primavera, llega la viajera. Su nido es de barro y su cola, de tijera.
Cerca del polo, desnuda, sentada sobre una roca, suave, negra, bigotuda.
Soy pequeño y alargado, en dos conchas colocado, como no puedo nadar, me pego a las rocas del mar.
