Es una enorme naranja
pero de zumo salado,
los gajos se le suponen
entre un par de meridianos.
más adivinanzas de la naturaleza...
Lleva años en el mar y aún no sabe nadar.
Como el algodón suelo en el aire flotar, a veces otorgo lluvia y otras, sólo humedad.
Kilómetros mido, hectolitros llevo, kilovatios doy, hectáreas mantengo.
Viene del cielo, del cielo viene, a unos disgusta y a otros mantiene.
Lomos y cabeza tengo y aunque vestida no estoy, muy largas faldas mantengo.
Sin vacación en sus cursos, al principio son pequeños, suelen nacer en montañas y morir de marineros.
No soy estación del Metro ni soy estación del tren, pero soy una estación donde mil flores se ven.
Vuela sin alas, silba sin boca, azota sin manos y tú ni lo ves ni lo tocas.
Un convento bien cerrado, sin campanas y sin torres y muchas monjitas dentro, preparan dulces de flores.
Muchas monjitas en un convento, visitan las flores y hacen dulces dentro.
