Ni corre, ni vuela,
pero siempre te precede,
cuando vas o cuando llegas.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
Cuando la entrada yo les prohíbo, son muchos golpes los que recibo.
Es una pera colgada que toda la casa alumbra sin tener humo ni llama.
Estoy dentro de él y no puedo entrar en él.
Aunque yo nunca me mueva por mí suben, por mi bajan; soy de diversas materias y mi utilidad la halagan.
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
Aunque músculos no tengo, los techos yo sostengo.
Es venta y no se vende, es Ana, pero no es gente.
Siempre andamos por el suelo de alcobas y de salones y en historias orientales hasta hacemos algún vuelo.
Al nacer fui maltratada, mi dueño me tiene amor, y aunque soy mujer honrada, me suele tener atada y con guardas mi señor.
