Del techo al suelo,
cortada y fina,
tela con vuelo.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Llevo secretos a voces, corriendo por esos mundos y sin que nadie los oiga los doy en unos segundos.
En la mesa me ponen y sobre mí todos comen.
Vivo en alta situación y en continuo movimiento, con exactitud presento del aire la dirección.
Muchos golpes recibe cuando a la gente, la entrada prohíbe.
Los tejados protejo y buenas canales dejo.
Dicen que quien lo tiene es muy gracioso, se sacude en la mesa contra lo soso.
Un campo bien labrado no gasta reja ni arado.
Estoy dentro de él y no puedo entrar en él.
Durante el verano escondido, en el invierno encendido.
En el buen tiempo a nadie marea, en cuanto llueve repiquetea.
