Sale de la sala,
entra en la cocina,
meneando la cola
como una gallina.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Cuatro patas tiene y no puede andar también cabecera sin saber hablar.
Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.
Es venta y no se vende, es Ana, pero no es gente.
A la entrada de tu casa algo suena si lo aprietan y tu sales presurosa a abrir deprisa la puerta.
En la mesa me ponen y sobre mí todos comen.
Aunque músculos no tengo, los techos yo sostengo.
Yo tengo calor y frío, y no frío sin calor, y sin ser ni mar ni río, peces en mí he visto yo.
Es un campo colorado con los surcos muy derechos; muy en alto está situado e inclinado de dos lados.
Una caja en tu casa que te sube y que te baja.
Soy de cabeza redonda y me sostengo en un solo pie. Soy de tal fortaleza que a Dios hombre sujeté.
