La cara que yo acaricio,
dejo de seda al momento,
porque ni un pelo se resiste
a mi marcha, ¡buen invento!
más adivinanzas de cosas de la casa...
Me compran para dormir y me encanta sacudir. ¿Qué soy?
Si me mojas hago espuma, con ojitos de cristal, y tu cuerpo se perfuma, mientras llega mi final.
Está hecha de metal, de madera o de cristal y golpes siempre recibe cuando la entrada prohíbe.
Lámina que no se ve y nos protege del viento. Aunque la atraviesa el sol, se empaña con el aliento.
En lo más alto me ponen para que el aire me dé. El aire me zarandea, Y siempre lo miro a él.
Muchos golpes recibe cuando a la gente, la entrada prohíbe.
Sube llena, baja vacía, y si no se da prisa, la sopa se enfría,
Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.
Vivo en alta situación y en continuo movimiento, con exactitud presento del aire la dirección.
Durante el verano escondido, en el invierno encendido.
