La cara que yo acaricio,
dejo de seda al momento,
porque ni un pelo se resiste
a mi marcha, ¡buen invento!
más adivinanzas de cosas de la casa...
Es un campo colorado con los surcos muy derechos; muy en alto está situado e inclinado de dos lados.
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
Con patas y espalda, no se mueve ni anda.
Siempre andamos por el suelo de alcobas y de salones y en historias orientales hasta hacemos algún vuelo.
Un campo bien labrado no gasta reja ni arado.
Cuatro patas tiene y no puede andar también cabecera sin saber hablar.
Un animalito con cuatro dientes, que nos trae comida muy diligente.
Fui a la plaza y compré un negrito. Llegué a la casa y se puso coloradito. ¿Qué es?
Los tejados protejo y buenas canales dejo.
Es venta y no se vende, es Ana, pero no es gente.
