adivinanzas para niños

A la entrada de tu casa
algo suena si lo aprietan
y tu sales presurosa
a abrir deprisa la puerta.

 

más adivinanzas de cosas de la casa...

Aunque yo nunca me mueva por mí suben, por mi bajan; soy de diversas materias y mi utilidad la halagan.

Es venta y no se vende, es Ana, pero no es gente.

Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.

Su forma es de pera, aunque es de cristal da luz sin espera para cada cual.

Muy bonito por delante y muy feo por detrás; me transformo a cada instante, pues imito a los demás.

En el campo fui nacida, vestida de verdes ramas, y al pueblo me trajeron, para servir a las damas, a mí todo me regalan, caramelos, miel, melada, mas yo todo lo reparto, porque no sé comer nada.

No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.

En un cuarto me arrinconan sin acordarse de mí, pero pronto van a buscarme cuando tienen que subir.

Fui a la plaza y compré un negrito. Llegué a la casa y se puso coloradito. ¿Qué es?

Es verdad que tú le miras, es mentira que te ve, sois iguales uno al otro, está claro que eres él.