A la entrada de tu casa
algo suena si lo aprietan
y tu sales presurosa
a abrir deprisa la puerta.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Al nacer fui maltratada, mi dueño me tiene amor, y aunque soy mujer honrada, me suele tener atada y con guardas mi señor.
Tiene un ojo y nada ve, por abrir no es cosa dura, sin embargo por cerrar, sí que cierra y sí que es dura.
En lo más alto me ponen para que el viento me dé, soy guía para los hombres y siempre estoy de pié.
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
Cabezón y muy delgado, que se pone siempre negro, después de haber sido frotado.
Yo tengo calor y frío, y no frío sin calor, y sin ser ni mar ni río, peces en mí he visto yo.
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
Vivo en alta situación y en continuo movimiento, con exactitud presento del aire la dirección.
Sale de la sala, entra en la cocina, meneando la cola como una gallina.
Aunque tengo cuatro patas, yo nunca puedo correr, tengo la comida encima, y no la puedo comer.
