Antes éramos lozanas,
en el estío, verdillas,
ahora el viento nos lleva
de un lado a otro, amarillas.
más adivinanzas de arboles y plantas...
Como cuerda yo amarro, como cadenas sujeto, tengo un brazo y muchos dedos enterrados por el suelo.
Son nuestras blancas flores a veces tan tempranas, que la nieve, envidiosa, viene a ver si nos gana
Vive en todas las clases de climas y de él comen piñones mis primas.
Está en el edificio, también en la maceta, la llevas en el pie, la coges en la huerta.
Los dátiles son mi fruto y palmas doy a lo bruto.
Verde fue mi nacimiento, amarillo mi vivir, en una sábana blanca me envuelven para morir.
Ciertamente tiene nombre de calamar espero que no te asombre si por él voy a trepar.
Siempre se muere escondida sin dar guerra, por dar a otros su vida bajo tierra.
Dime tú que cosa maja. Cuanto más crece más baja.
Mi nombre es de peregrino y tengo virtud notable, me encuentras en los caminos y mi olor es agradable.
