Aunque al dormir me consultan,
nunca suelo contestar.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.
En lo más alto me ponen para que el aire me dé. El aire me zarandea, Y siempre lo miro a él.
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
Cuanto más se moja, más te seca. ¿Qué es?
Tiene un ojo y nada ve, por abrir no es cosa dura, sin embargo por cerrar, sí que cierra y sí que es dura.
Dicen que tiene y no tiene, mucho pincha, poco retiene.
A la entrada de tu casa algo suena si lo aprietan y tu sales presurosa a abrir deprisa la puerta.
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
Una caja en tu casa que te sube y que te baja.
