Aunque al dormir me consultan,
nunca suelo contestar.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Cabecita fría la noche haces día cuando te restriego, cabeza de fuego.
Caja llena de soldados, todos largos y delgados, con gorritos colorados.
Es venta y no se vende, es Ana, pero no es gente.
No pienses que es una col, o que baila el chachachá; búscala sobre tu cama, que yo te la he dicho ya.
Sale de la sala, entra en la cocina, meneando la cola como una gallina.
Cuando la entrada yo les prohíbo, son muchos golpes los que recibo.
Con patas y espalda, no se mueve ni anda.
Lámina que no se ve y nos protege del viento. Aunque la atraviesa el sol, se empaña con el aliento.
Cuatro patas tiene y no puede andar también cabecera sin saber hablar.
Es tu favorita cuando sientes frío; la encuentras escrita en el verso mío.
