Aunque al dormir me consultan,
nunca suelo contestar.
más adivinanzas de cosas de la casa...
En lo más alto me ponen para que el viento me dé, soy guía para los hombres y siempre estoy de pié.
Llevo secretos a voces, corriendo por esos mundos y sin que nadie los oiga los doy en unos segundos.
Está hecha de metal, de madera o de cristal y golpes siempre recibe cuando la entrada prohíbe.
Poseo dientes y ojos y para hacerme trabajar me has de meter en cerrojos.
Aunque de comida voy cargado, la gente me vacía, y nunca soy tragado.
Dicen que tiene y no tiene, mucho pincha, poco retiene.
Me compran para dormir y me encanta sacudir. ¿Qué soy?
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
Un barbecho bien labrado, ni entra mula, ni entra arado.
Quien me mira se refleja así nadie tendrá una queja.
