Aunque al dormir me consultan,
nunca suelo contestar.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
Poseo dientes y ojos y para hacerme trabajar me has de meter en cerrojos.
Es verdad que tú le miras, es mentira que te ve, sois iguales uno al otro, está claro que eres él.
Es una caja habladora, que vive en todas las casas, y se calla a muy alta hora.
Un barbecho bien labrado, ni entra mula, ni entra arado.
Golpe va, golpe viene y en su puesto se mantiene.
Aunque de comida voy cargado, la gente me vacía, y nunca soy tragado.
Pino sobre pino, sobre pino, lino, sobre lino, flores y alrededor amores.
Durante el verano escondido, en el invierno encendido.
