Aunque al dormir me consultan,
nunca suelo contestar.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
Me compran para dormir y me encanta sacudir. ¿Qué soy?
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
Aunque soy iluminada siempre me tienen colgada.
Pino sobre pino, sobre pino, lino, sobre lino, flores y alrededor amores.
Chiquita como un ratón guarda la casa como un león
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
Quien me mira se refleja así nadie tendrá una queja.
