Aunque al dormir me consultan,
nunca suelo contestar.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Todos me buscan, para descansar, si ya te lo he dicho, no lo pienses más.
Es un campo colorado con los surcos muy derechos; muy en alto está situado e inclinado de dos lados.
Caja llena de soldados, todos largos y delgados, con gorritos colorados.
En lo más alto me ponen para que el aire me dé. El aire me zarandea, Y siempre lo miro a él.
Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
Cuando la entrada yo les prohíbo, son muchos golpes los que recibo.
A la entrada de tu casa algo suena si lo aprietan y tu sales presurosa a abrir deprisa la puerta.
En invierno se usa porque da calor en verano estorba y se echa al rincón.
Adivíname ésa.
