Aunque al dormir me consultan,
nunca suelo contestar.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
En lo más alto me ponen para que el viento me dé, soy guía para los hombres y siempre estoy de pié.
En los baños suelo estar, aunque provengo del mar.
Vivo en alta situación y en continuo movimiento, con exactitud presento del aire la dirección.
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
En invierno se usa porque da calor en verano estorba y se echa al rincón.
Cabezón y muy delgado, que se pone siempre negro, después de haber sido frotado.
Muy bonito por delante y muy feo por detrás; me transformo a cada instante, pues imito a los demás.
Aunque músculos no tengo, los techos yo sostengo.
Es una caja habladora, que vive en todas las casas, y se calla a muy alta hora.
