Aunque al dormir me consultan,
nunca suelo contestar.
más adivinanzas de cosas de la casa...
En el campo fui nacida, vestida de verdes ramas, y al pueblo me trajeron, para servir a las damas, a mí todo me regalan, caramelos, miel, melada, mas yo todo lo reparto, porque no sé comer nada.
Estoy dentro de él y no puedo entrar en él.
Es venta y no se vende, es Ana, pero no es gente.
Al nacer fui maltratada, mi dueño me tiene amor, y aunque soy mujer honrada, me suele tener atada y con guardas mi señor.
En los baños suelo estar, aunque provengo del mar.
Lo usa el tendero para comer, lo lleva entero si sabes leer.
Cabecita fría la noche haces día cuando te restriego, cabeza de fuego.
Es una caja habladora, que vive en todas las casas, y se calla a muy alta hora.
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
Una caja en tu casa que te sube y que te baja.
