Aunque al dormir me consultan,
nunca suelo contestar.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Al nacer fui maltratada, mi dueño me tiene amor, y aunque soy mujer honrada, me suele tener atada y con guardas mi señor.
Golpe va, golpe viene y en su puesto se mantiene.
Con patas y espalda, no se mueve ni anda.
Me compran para dormir y me encanta sacudir. ¿Qué soy?
Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
Un campo bien labrado no gasta reja ni arado.
Si me mojas hago espuma, con ojitos de cristal, y tu cuerpo se perfuma, mientras llega mi final.
Durante el verano escondido, en el invierno encendido.
Está hecha de metal, de madera o de cristal y golpes siempre recibe cuando la entrada prohíbe.
