Aunque al dormir me consultan,
nunca suelo contestar.
más adivinanzas de cosas de la casa...
En la mesa me ponen y sobre mí todos comen.
Es una pera colgada que toda la casa alumbra sin tener humo ni llama.
Golpe va, golpe viene y en su puesto se mantiene.
Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.
Aunque tengo cuatro patas, yo nunca puedo correr, tengo la comida encima, y no la puedo comer.
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
Fui a la plaza y compré un negrito. Llegué a la casa y se puso coloradito. ¿Qué es?
Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.
Muy bonito por delante y muy feo por detrás; me transformo a cada instante, pues imito a los demás.
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
