Aunque al dormir me consultan,
nunca suelo contestar.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Es verdad que tú le miras, es mentira que te ve, sois iguales uno al otro, está claro que eres él.
Sale de la sala, entra en la cocina, meneando la cola como una gallina.
Es un campo colorado con los surcos muy derechos; muy en alto está situado e inclinado de dos lados.
Un campo bien labrado no gasta reja ni arado.
Sube llena, baja vacía, y si no se da prisa, la sopa se enfría,
Aunque de comida voy cargado, la gente me vacía, y nunca soy tragado.
Si me mojas hago espuma, con ojitos de cristal, y tu cuerpo se perfuma, mientras llega mi final.
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
Es venta y no se vende, es Ana, pero no es gente.
Siempre andamos por el suelo de alcobas y de salones y en historias orientales hasta hacemos algún vuelo.
