Aunque al dormir me consultan,
nunca suelo contestar.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Quien me mira se refleja así nadie tendrá una queja.
Cuando te veo me ves, cuando me ves te veo, y no te parezco feo.
Habla y no tiene boca, oye y no tiene oído, es chiquito y hace ruido, muchas veces se equivoca.
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
Con patas y espalda, no se mueve ni anda.
Cuerpo de palo, cabeza de color, me encienden con cuidado y doy mucho calor. ¿Qué es ?
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
En un cuarto me arrinconan sin acordarse de mí, pero pronto van a buscarme cuando tienen que subir.
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
Dicen que quien lo tiene es muy gracioso, se sacude en la mesa contra lo soso.
