Aunque al dormir me consultan,
nunca suelo contestar.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Que timbre y número tenga y en verdad portal no sea es cierto, y el que desea hablar por él, no lo cuelga.
Estoy dentro de él y no puedo entrar en él.
En los baños suelo estar, aunque provengo del mar.
Es un campo colorado con los surcos muy derechos; muy en alto está situado e inclinado de dos lados.
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
Aunque no hable, lo cuenta todo por cable.
De mi madre nací yo, sin fundamento de padre, y luego me he muerto yo y de mi nació mi madre.
Cabecita fría la noche haces día cuando te restriego, cabeza de fuego.
Cuando te veo me ves, cuando me ves te veo, y no te parezco feo.
Llevo secretos a voces, corriendo por esos mundos y sin que nadie los oiga los doy en unos segundos.
