Aunque al dormir me consultan,
nunca suelo contestar.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Es un campo colorado con los surcos muy derechos; muy en alto está situado e inclinado de dos lados.
En el campo fui nacida, vestida de verdes ramas, y al pueblo me trajeron, para servir a las damas, a mí todo me regalan, caramelos, miel, melada, mas yo todo lo reparto, porque no sé comer nada.
Está hecha de metal, de madera o de cristal y golpes siempre recibe cuando la entrada prohíbe.
Es venta y no se vende, es Ana, pero no es gente.
Sube llena, baja vacía, y si no se da prisa, la sopa se enfría,
Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.
Lo usa el tendero para comer, lo lleva entero si sabes leer.
Cabecita fría la noche haces día cuando te restriego, cabeza de fuego.
De mi madre nací yo, sin fundamento de padre, y luego me he muerto yo y de mi nació mi madre.
Habla y no tiene boca, oye y no tiene oído, es chiquito y hace ruido, muchas veces se equivoca.
