Aunque al dormir me consultan,
nunca suelo contestar.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Caja llena de soldados, todos largos y delgados, con gorritos colorados.
Lo usa el tendero para comer, lo lleva entero si sabes leer.
Dicen que tiene y no tiene, mucho pincha, poco retiene.
Aunque no hable, lo cuenta todo por cable.
En el buen tiempo a nadie marea, en cuanto llueve repiquetea.
Aunque al dormir me consultan, nunca suelo contestar.
Es tu favorita cuando sientes frío; la encuentras escrita en el verso mío.
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
Llevo secretos a voces, corriendo por esos mundos y sin que nadie los oiga los doy en unos segundos.
Poseo dientes y ojos y para hacerme trabajar me has de meter en cerrojos.
