adivinanzas para niños

Aunque al dormir me consultan,
nunca suelo contestar.

 

más adivinanzas de cosas de la casa...

Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.

Adivíname ésa.

Fui a la plaza y compré un negrito. Llegué a la casa y se puso coloradito. ¿Qué es?

Un barbecho bien labrado, ni entra mula, ni entra arado.

Estoy dentro de él y no puedo entrar en él.

Está hecha de metal, de madera o de cristal y golpes siempre recibe cuando la entrada prohíbe.

Llevo secretos a voces, corriendo por esos mundos y sin que nadie los oiga los doy en unos segundos.

Cabecita fría la noche haces día cuando te restriego, cabeza de fuego.

¿Que le pones a una caja que la hace más ligera?

Soy de cabeza redonda y me sostengo en un solo pie. Soy de tal fortaleza que a Dios hombre sujeté.