Aunque al dormir me consultan,
nunca suelo contestar.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.
Aunque de comida voy cargado, la gente me vacía, y nunca soy tragado.
A la entrada de tu casa algo suena si lo aprietan y tu sales presurosa a abrir deprisa la puerta.
Cuerpo de palo, cabeza de color, me encienden con cuidado y doy mucho calor. ¿Qué es ?
Pino sobre pino, sobre pino, lino, sobre lino, flores y alrededor amores.
Te lo digo y no me entiendes, no tengo boca y si tengo dientes
Llevo secretos a voces, corriendo por esos mundos y sin que nadie los oiga los doy en unos segundos.
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
Siempre andamos por el suelo de alcobas y de salones y en historias orientales hasta hacemos algún vuelo.
