Aunque al dormir me consultan,
nunca suelo contestar.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Adivíname ésa.
Muchos golpes recibe cuando a la gente, la entrada prohíbe.
Durante el verano escondido, en el invierno encendido.
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
Llevo secretos a voces, corriendo por esos mundos y sin que nadie los oiga los doy en unos segundos.
Caja llena de soldados, todos largos y delgados, con gorritos colorados.
Si me mojas hago espuma, con ojitos de cristal, y tu cuerpo se perfuma, mientras llega mi final.
Sale de la sala, entra en la cocina, meneando la cola como una gallina.
Un barbecho bien labrado, ni entra mula, ni entra arado.
Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.
