Aunque al dormir me consultan,
nunca suelo contestar.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
Llevo secretos a voces, corriendo por esos mundos y sin que nadie los oiga los doy en unos segundos.
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
Cuatro patas tiene, así como asiento; de ella me levanto y en ella me siento.
Cabezón y muy delgado, que se pone siempre negro, después de haber sido frotado.
Muy bonito por delante y muy feo por detrás; me transformo a cada instante, pues imito a los demás.
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
Fui a la plaza y compré un negrito. Llegué a la casa y se puso coloradito. ¿Qué es?
Te lo digo y no me entiendes, no tengo boca y si tengo dientes
