Aunque al dormir me consultan,
nunca suelo contestar.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Aunque músculos no tengo, los techos yo sostengo.
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
Su forma es de pera, aunque es de cristal da luz sin espera para cada cual.
Es tu favorita cuando sientes frío; la encuentras escrita en el verso mío.
¿Que le pones a una caja que la hace más ligera?
Yo tengo calor y frío, y no frío sin calor, y sin ser ni mar ni río, peces en mí he visto yo.
Cabezón y muy delgado, que se pone siempre negro, después de haber sido frotado.
Tiene un ojo y nada ve, por abrir no es cosa dura, sin embargo por cerrar, sí que cierra y sí que es dura.
Cuando te veo me ves, cuando me ves te veo, y no te parezco feo.
