adivinanzas para niños

Aunque las adornamos a ellas
cuando no tenemos carreras,
la gente tiene manía
de no llamarnos enteras.

 

más adivinanzas de ropa y vestuario...

Mi ser por un punto empieza, por un punto ha de acabar, el que mi nombre acierte sólo dirá la mitad.

Mi padre al cuello la ata y, poco a poco, la aprieta hasta llegar a su meta.

Aunque las adornamos a ellas cuando no tenemos carreras, la gente tiene manía de no llamarnos enteras.

De día llenos de carne, de noche con la boca al aire.

Tienen justo cinco dedos como la mano; se rellenan en invierno, se vacían en verano.

Ahí vienen dos: uno se moja y el otro no.

El pie tapo al instante igual que si fuera un guante.

Ani lloró todo el día; perdió lo que más quería

Colgada voy por delante y al hombre hago elegante.

En tus manos estoy limpio, en tus ventanas me ensucio, si sucio, me ponen limpio, si limpio, me ponen sucio.