adivinanzas para niños

Aunque las adornamos a ellas
cuando no tenemos carreras,
la gente tiene manía
de no llamarnos enteras.

 

más adivinanzas de ropa y vestuario...

Rodeo cuellos y cuellos, tanto de ellas como de ellos.

Mi padre al cuello la ata y, poco a poco, la aprieta hasta llegar a su meta.

Pisados, siempre en el suelo, recibiendo malos tratos, y sin señales de duelo.

Mi ser por un punto empieza, por un punto ha de acabar, el que mi nombre acierte sólo dirá la mitad.

Chiquito, redondo, barrilito sin fondo.

¡Escapa, escapa! que esto que te digo, aunque no te obligo, te abriga y te tapa.

Tienen justo cinco dedos como la mano; se rellenan en invierno, se vacían en verano.

Santa con nombre de flor, y, a pesar de este retrato, me confunden con zapato.

Ani lloró todo el día; perdió lo que más quería

Ahí vienen dos: uno se moja y el otro no.