adivinanzas para niños

Aunque las adornamos a ellas
cuando no tenemos carreras,
la gente tiene manía
de no llamarnos enteras.

 

más adivinanzas de ropa y vestuario...

Hoy cuando me levanté, puse uno en cada pie. Como no son los zapatos, dime tú... ¿qué puede ser?

Mi padre al cuello la ata y, poco a poco, la aprieta hasta llegar a su meta.

Rodeo cuellos y cuellos, tanto de ellas como de ellos.

En las manos de las damas casi siempre estoy metido, unas veces desplegado otras veces recogido.

Pisados, siempre en el suelo, recibiendo malos tratos, y sin señales de duelo.

Mi ser por un punto empieza, por un punto ha de acabar, el que mi nombre acierte sólo dirá la mitad.

Soy de piel o paño gordo y me adhiero a tu cuerpo, para que no pases frío cuando llega el invierno.

Dos buenas piernas tenemos y no podemos andar, pero el hombre sin nosotros no se puede presentar.

Colgada voy por delante y al hombre hago elegante.

Una piel que es otra piel, una mano que no es mano y el frío se aguanta bien.