Aunque las adornamos a ellas
cuando no tenemos carreras,
la gente tiene manía
de no llamarnos enteras.
más adivinanzas de ropa y vestuario...
Por la noche me lo pongo, por el día me lo quito y en la siesta lo uso un poquito.
El pie tapo al instante igual que si fuera un guante.
De día llenos de carne, de noche con la boca al aire.
¡Escapa, escapa! que esto que te digo, aunque no te obligo, te abriga y te tapa.
Redondito, redondón, no tiene tapa ni tapón.
Me pisas y no me quejo, me cepillas si me mancho, y con mi hermano gemelo bajo tu cama descanso.
Aunque la quite del agua, sigue en agua.
Chiquito, redondo, barrilito sin fondo.
Ani lloró todo el día; perdió lo que más quería
Hoy cuando me levanté, puse uno en cada pie. Como no son los zapatos, dime tú... ¿qué puede ser?
