adivinanzas para niños

Nuestra dueña nos coloca
uno a cada lado,
siempre pendientes,
siempre colgados.

 

más adivinanzas de ropa y vestuario...

Hoy cuando me levanté, puse uno en cada pie. Como no son los zapatos, dime tú... ¿qué puede ser?

Vivo en el campo y en una ciudad grande, y soy chico pero me usan por igual, si dices mi nombre solo dirás la mitad.

Destacan en las orejas creyéndose independientes, van casi siempre en parejas.

Dos buenas piernas tenemos y no podemos andar, pero el hombre sin nosotros no se puede presentar.

Con varillas me sostengo y con la lluvia voy y vengo.

Con dos patas encorvadas y dos amplios ventanales quitan sol o dan visión según sean sus cristales.

Una copa redonda y negra, boca arriba está vacía, boca abajo está llena.

En las manos de las damas casi siempre estoy metido, unas veces desplegado otras veces recogido.

No me utilizan los patos más me llevan de apellido, con «Z» empieza mi nombre, ¡y ya el resto es pan comido!

El pie tapo al instante igual que si fuera un guante.