Aunque no hable,
lo cuenta todo por cable.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Un campo bien labrado no gasta reja ni arado.
Soy de cabeza redonda y me sostengo en un solo pie. Soy de tal fortaleza que a Dios hombre sujeté.
Es una caja habladora, que vive en todas las casas, y se calla a muy alta hora.
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
Es tu favorita cuando sientes frío; la encuentras escrita en el verso mío.
Sale de la sala, entra en la cocina, meneando la cola como una gallina.
Dicen que quien lo tiene es muy gracioso, se sacude en la mesa contra lo soso.
Todos me buscan, para descansar, si ya te lo he dicho, no lo pienses más.
Si me mojas hago espuma, con ojitos de cristal, y tu cuerpo se perfuma, mientras llega mi final.
