Aunque no hable,
lo cuenta todo por cable.
más adivinanzas de cosas de la casa...
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
Un campo bien labrado no gasta reja ni arado.
Está hecha de metal, de madera o de cristal y golpes siempre recibe cuando la entrada prohíbe.
En el buen tiempo a nadie marea, en cuanto llueve repiquetea.
Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.
Habla y no tiene boca, oye y no tiene oído, es chiquito y hace ruido, muchas veces se equivoca.
Me compran para dormir y me encanta sacudir. ¿Qué soy?
Cuerpo de palo, cabeza de color, me encienden con cuidado y doy mucho calor. ¿Qué es ?
Cuatro patas tiene, así como asiento; de ella me levanto y en ella me siento.
