Aunque no hable,
lo cuenta todo por cable.
más adivinanzas de cosas de la casa...
En el buen tiempo a nadie marea, en cuanto llueve repiquetea.
Es una caja habladora, que vive en todas las casas, y se calla a muy alta hora.
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
En un cuarto me arrinconan sin acordarse de mí, pero pronto van a buscarme cuando tienen que subir.
Al nacer fui maltratada, mi dueño me tiene amor, y aunque soy mujer honrada, me suele tener atada y con guardas mi señor.
Es un campo colorado con los surcos muy derechos; muy en alto está situado e inclinado de dos lados.
Lámina que no se ve y nos protege del viento. Aunque la atraviesa el sol, se empaña con el aliento.
Caja llena de soldados, todos largos y delgados, con gorritos colorados.
Dicen que quien lo tiene es muy gracioso, se sacude en la mesa contra lo soso.
Cuando te veo me ves, cuando me ves te veo, y no te parezco feo.
