Aunque no hable,
lo cuenta todo por cable.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
Es venta y no se vende, es Ana, pero no es gente.
Golpe va, golpe viene y en su puesto se mantiene.
Es verdad que tú le miras, es mentira que te ve, sois iguales uno al otro, está claro que eres él.
En la mesa me ponen y sobre mí todos comen.
Un barbecho bien labrado, ni entra mula, ni entra arado.
Caja llena de soldados, todos largos y delgados, con gorritos colorados.
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
En lo más alto me ponen para que el viento me dé, soy guía para los hombres y siempre estoy de pié.
Si me mojas hago espuma, con ojitos de cristal, y tu cuerpo se perfuma, mientras llega mi final.
