Aunque no hable,
lo cuenta todo por cable.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
Estoy dentro de él y no puedo entrar en él.
En los baños suelo estar, aunque provengo del mar.
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
Aunque de comida voy cargado, la gente me vacía, y nunca soy tragado.
Durante el verano escondido, en el invierno encendido.
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
Con patas y espalda, no se mueve ni anda.
Es una pera colgada que toda la casa alumbra sin tener humo ni llama.
