Aunque no hable,
lo cuenta todo por cable.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Tengo patas bien derechas, mas no me puedo mover, llevo a cuestas la comida y no la puedo comer.
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
Cuando la entrada yo les prohíbo, son muchos golpes los que recibo.
Habla y no tiene boca, oye y no tiene oído, es chiquito y hace ruido, muchas veces se equivoca.
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
Un campo bien labrado no gasta reja ni arado.
Cuatro patas tiene, así como asiento; de ella me levanto y en ella me siento.
En la mesa me ponen y sobre mí todos comen.
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
Adivíname ésa.
