Aunque no hable,
lo cuenta todo por cable.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Cabezón y muy delgado, que se pone siempre negro, después de haber sido frotado.
Durante el verano escondido, en el invierno encendido.
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
Llevo secretos a voces, corriendo por esos mundos y sin que nadie los oiga los doy en unos segundos.
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
Los tejados protejo y buenas canales dejo.
Golpe va, golpe viene y en su puesto se mantiene.
Un barbecho bien labrado, ni entra mula, ni entra arado.
