Aunque no hable,
lo cuenta todo por cable.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
Poseo dientes y ojos y para hacerme trabajar me has de meter en cerrojos.
Es tu favorita cuando sientes frío; la encuentras escrita en el verso mío.
Aunque soy iluminada siempre me tienen colgada.
Cuanto más se moja, más te seca. ¿Qué es?
Fui a la plaza y compré un negrito. Llegué a la casa y se puso coloradito. ¿Qué es?
Un campo bien labrado no gasta reja ni arado.
Cuatro patas tiene, así como asiento; de ella me levanto y en ella me siento.
A la entrada de tu casa algo suena si lo aprietan y tu sales presurosa a abrir deprisa la puerta.
No pienses que es una col, o que baila el chachachá; búscala sobre tu cama, que yo te la he dicho ya.
