Cada año nazco gordito
y cada año me muero flaquito.
¿Qué soy?
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Nos llegan muy de mañana y se van mucho después, regresan cada semana y cuatro veces al mes.
Quién es un viejo ligero, que es de cuatro movimientos puestos en doce cimientos, que, a cualquier pasajero, da más penas que contentos.
Doce son los hermanitos, uno es el benjamín, siete son los mayorcitos y los cuatro restantes los más pequeñitos.
Estoy condenado a un año y un día; si esto es cada cuatro, ¿mi nombre, sabrías?
¿Qué día será, que entre el sábado y el lunes está?
Una cara con dos manos pegada está a la pared. Antes de un minuto, hermanos, ¿sabréis decirme quién es?
Todos me esperan pero nunca llego, porque cuando llego yo desaparezco.
Somos sesenta mellizos, en torno de nuestra madre, tenemos sesenta hijitos y toditos son iguales.
Doce palomitas en un palomar, a la hora y a los cuartos salen a volar.
Cada año nazco gordito y cada año me muero flaquito. ¿Qué soy?
