adivinanzas para niños

Como la piedra son duros,
para el perro un buen manjar,
y sin ellos no podrías
ni saltar ni caminar.

 

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Parecen persianas, que suben y bajan.

Podrás tocarlos, podrás cortarlos, pero nunca contarlos.

Como la piedra son duros, para el perro un buen manjar, y sin ellos no podrías ni saltar ni caminar.

Una señora, muy enseñoreada, siempre va en coche y siempre va mojada.

Tengo un tabique en el medio y dos ventanas a los lados por las que entra el aire puro y sale el ya respirado.

Tiene grandes pabellones, pero no tiene habitaciones.

Dos hermanos sonrosados, juntos en silencio están, pero siempre necesitan separarse para hablar.

Hay en la plaza nueva un monte, y en él dos cuevas. Más abajo un pozo hondo que tiene el brocal rojo. Altas ventanas, iguales, y en ellas, dos niñas bellas que, a través de los cristales, todo lo ven y lo observan.

Del nogal vengo, y en el cuello del hombre, me cuelgo.

Porque no se caiga pagan, pero, si se cae, nadie se agacha a recogerlo.