Con su risa mañanera
toda la playa alborota,
pescadora y marinera.
más adivinanzas de animales...
Alas de mil colores y se pierden entre las flores.
No vuela y tiene un ala, no es camión y hace «cran».
Su padre relincha con pésima voz, su madre rebuzna y suelta una coz.
Sin salir de su casa por todos los sitios pasa.
Por aquel camino va caminando quien no es gente; adivínelo el prudente que el nombre se quedó atrás.
Del agua soy, tierra y aire cuando de andar me canso, si se me antoja vuelo si se me antoja nado.
Un espléndido abanico que no produce pavor, sus alas, plumas y pico son reales, sí señor.
Adivina quien yo soy: al ir parece que vengo, y al venir, es que me voy.
Mis patas largas, mi pico largo, hago mi casa en el campanario.
¿Quién es el que hace, ya le pregunten o no, con la cabeza que sí y con la cola que no?
