Con su risa mañanera
toda la playa alborota,
pescadora y marinera.
más adivinanzas de animales...
Para ser más elegante no usa guante ni chaqué sólo cambia en un instante por una "efe" la "ge".
Adivina, adivinajera: no tiene traje y sí faltriquera.
En el campo me crié dando voces como loca; me ataron de pies y manos para quitarme la ropa.
Un espléndido abanico que no produce pavor, sus alas, plumas y pico son reales, sí señor.
Un solo portero, un solo inquilino, tu casa redonda la llevas contigo.
De colores verderones, ojos grandes y saltones, tenemos las patas de atrás muy largas para saltar.
¿Quién hace en los troncos su oscura casita y allí esconde, avara, cuanto necesita?
Trabajar, siempre mucho trabajé; aunque nunca estudié en la escuela me conocen bien; algunos dicen de mí: «terco bicho es» y Pinocho mucho se asustó cuando en mí casi se convirtió.
Lo mismo que un galgo valgo, su retrato soy y amigo, y si por el campo salgo, las liebres mucho persigo, y es cierto que no soy galgo.
Anido en las torres, largo cuello tengo y todos los años por San Blas vengo.
