Cuando sonríes asoman
blancos como el azahar
unas cositas que cortan
y que pueden masticar.
más adivinanzas del cuerpo humano...
Una señora, muy enseñoreada, siempre va en coche y siempre va mojada.
Dos niñas asomaditas, cada una a su ventana, lo ven y lo cuentan todo, sin decir una palabra.
Si los abro veo si los cierro sueño.
Una capilla llena de gente y un capellán en medio que predica siempre
¿Quién seré yo que encerrada soy donde quiera que voy, me encuentro siempre mojada y al cielo pegada estoy.
Dos niños en un andén, por más que se acerquen, no se ven. ¿Qué es?.
Al revolver una esquina me encontré con un convento, las monjas vestidas de blanco, la superiora en el centro, más arriba dos ventanas, más todavía un par de espejos y en lo más alto la plaza donde pasean los caballeros.
Podrás tocarlos, podrás cortarlos, pero nunca contarlos.
Unas son redondas, otras ovaladas, unas piensan mucho, otras casi nada.
Dos niñas van a la par, y no se pueden mirar.
