Cuando sonríes asoman
blancos como el azahar
unas cositas que cortan
y que pueden masticar.
más adivinanzas del cuerpo humano...
Si los abro veo si los cierro sueño.
Enfundados siempre van y hay que tener cuidado con las patadas que dan.
Uno larguito, dos más bajitos, otro chico y flaco, y otro gordazo.
Una señora, muy enseñoreada, siempre va en coche y siempre va mojada.
Con ella vives, con ella hablas, con ella rezas y hasta bostezas.
Dos niñas asomaditas, cada una a su ventana, lo ven y lo cuentan todo, sin decir una palabra.
Aunque sepas ésto, mago no serás, si no sabes dónde, lo digerirás.
Formamos, como soldados, en una fila y somos carniceros toda la vida
A muchos se lo suelen tomar si antes no se ha ido a pelar.
Podrás tocarlos, podrás cortarlos, pero nunca contarlos.
