adivinanzas para niños

Cuando sonríes asoman
blancos como el azahar
unas cositas que cortan
y que pueden masticar.

 

más adivinanzas del cuerpo humano...

Con ella vives, con ella hablas, con ella rezas y hasta bostezas.

Parecen persianas, que suben y bajan.

Adivina, adivinanza, tiene un solo ojo y una cara ancha.

¿Quién seré yo que encerrada soy donde quiera que voy, me encuentro siempre mojada y al cielo pegada estoy.

Tengo un tabique en el medio y dos ventanas a los lados por las que entra el aire puro y sale el ya respirado.

Podrás tocarlos, podrás cortarlos, pero nunca contarlos.

¿Qué instrumento se puede escuchar, pero no se puede ver ni tocar?

Enfundados siempre van y hay que tener cuidado con las patadas que dan.

Hay en la plaza nueva un monte, y en él dos cuevas. Más abajo un pozo hondo que tiene el brocal rojo. Altas ventanas, iguales, y en ellas, dos niñas bellas que, a través de los cristales, todo lo ven y lo observan.

Si aciertas esta pregunta, te anotarás un buen tanto: ¿qué cosa acabada en punta tienes entre risa y llanto?