Cuando sonríes asoman
blancos como el azahar
unas cositas que cortan
y que pueden masticar.
más adivinanzas del cuerpo humano...
Aunque sepas ésto, mago no serás, si no sabes dónde, lo digerirás.
Adivina, adivinanza, tiene un solo ojo y una cara ancha.
A muchos se lo suelen tomar si antes no se ha ido a pelar.
Al dar la vuelta a la esquina tropecé con un convento, las monjas iban de blanco y el sacristán en el centro.
Uno larguito, dos más bajitos, otro chico y flaco, y otro gordazo.
En un huerto no muy llano hay dos cristalinas fuentes, no está a gusto el hortelano, cuando crecen las corrientes.
Porque no se caiga pagan, pero, si se cae, nadie se agacha a recogerlo.
Ordenes da, órdenes recibe, algunas autoriza, otras prohíbe.
Dos hermanos sonrosados, juntos en silencio están, pero siempre necesitan separarse para hablar.
Formamos, como soldados, en una fila y somos carniceros toda la vida
