Cuando sonríes asoman
blancos como el azahar
unas cositas que cortan
y que pueden masticar.
más adivinanzas del cuerpo humano...
Cuando sonríes asoman blancos como el azahar unas cositas que cortan y que pueden masticar.
Adivina, adivinanza, tiene un solo ojo y una cara ancha.
Al dar la vuelta a la esquina tropecé con un convento, las monjas iban de blanco y el sacristán en el centro.
Aunque sepas ésto, mago no serás, si no sabes dónde, lo digerirás.
Uno larguito, dos más bajitos, otro chico y flaco, y otro gordazo.
Enfundados siempre van y hay que tener cuidado con las patadas que dan.
Son dos cortinas en dos ventanitas que bajando ocultan dos niñas bonitas.
Una capilla llena de gente y un capellán en medio que predica siempre
Dos niñas asomaditas, cada una a su ventana, lo ven y lo cuentan todo, sin decir una palabra.
Del nogal vengo, y en el cuello del hombre, me cuelgo.
