Cuanto más largas
más cortas,
cuanto más cortas
más largas.
más adivinanzas de costura y plancha...
Una cosa que no es cosa y lo es.
Pico sin tener enojos y, sin nacer, soy de corte, pero muchos, con arrojos, los dedos, viendo mi porte, me los meten por los ojos.
Verde fue mi nacimiento y amarillo fue mi abril; tuve que ponerme blanco para poderte servir.
Tengo pie y no tengo boca, hilo meto, hilo asomo, tengo dientes y no como.
Un pie grave, ardiente y plano, va dejando el campo llano y, al pasar, su calentura va dejando en la llanura.
Siempre de mí dicen algo, aunque muy humilde soy; no soy señor y me tratan, con la nobleza del don.
Cuando pasa ¡cómo pisa!, deja rasa la camisa.
Don dedín tiene un sombrero para no hacerse agujeros.
Vengo al mundo a trabajar, y tengo tan mala suerte, que todos me pinchan el culo, y yo no me puedo quejar.
Dos hermanas diligentes que caminan al compás, con el pico por delante y los ojos por detrás.
