Doce señoritas
en un mirador,
todas tienen medias
y zapatos no.
más adivinanzas sobre el tiempo...
¿Qué cosa no ha sido y tiene que ser, y que cuando sea dejará de ser?
Brazos tengo desiguales y a mi ritmo se mueven los mortales.
¿Qué cosa, qué cosa es? que vuela sin tener alas, y corre sin tener pies.
Como te cases o te embarques en este día fatal, todo te saldrá mal.
Tengo agujas y no sé coser, tengo números y no sé leer.
De siete en siete vamos cogiditos de las manos.
Nos llegan muy de mañana y se van mucho después, regresan cada semana y cuatro veces al mes.
Todos me esperan pero nunca llego, porque cuando llego yo desaparezco.
En un castillo redondo, doce caballeros de guardia están; un flaco lancero y un gordo escudero, marchan al compás.
Me hallo en los escritorios y en las casas comerciales, todos me miran quien soy para ver lo que contengo. Mis días están contados y el día que voy a morir ya se sabe de antemano.
