Doce señoritas
en un mirador,
todas tienen medias
y zapatos no.
más adivinanzas sobre el tiempo...
Todos me esperan pero nunca llego, porque cuando llego yo desaparezco.
Quién es un viejo ligero, que es de cuatro movimientos puestos en doce cimientos, que, a cualquier pasajero, da más penas que contentos.
Soy un caballero muy aseñorado, tengo doce damas para mi regalo, todas van en coche y gastan sus cuartos, todas usan medias, pero no zapatos.
Unas surgen con la luna, a otras las alumbra el sol, todas juegan al corro y todas hermanas son.
Doce palomitas en un palomar, a la hora y a los cuartos salen a volar.
Te indica el día, te indica el mes, te indica el año. Dime ¿qué es?
Doce caballeros, nacidos del sol, todos mueren antes de los treinta y dos.
Juntos dos en un borrico, ambos andan a la par, doce leguas anda uno y una el otro nada más.
Un árbol con doce ramas, cada rama, cuatro nidos; cada nido, siete pájaros: cada cual con su apellido.
Brazos tengo desiguales y a mi ritmo se mueven los mortales.
