Doce señoritas
en un mirador,
todas tienen medias
y zapatos no.
más adivinanzas sobre el tiempo...
Todos me esperan pero nunca llego, porque cuando llego yo desaparezco.
Son doce hermanas y todas gastan medias y, aunque, van numeradas todas son cantadas.
Para unos soy muy corto; para otros, regular; para los tristes muy largo; para Dios, la eternidad.
Un árbol con doce ramas, cada rama, cuatro nidos; cada nido, siete pájaros: cada cual con su apellido.
Somos sesenta mellizos, en torno de nuestra madre, tenemos sesenta hijitos y toditos son iguales.
¿Qué día será, que entre el sábado y el lunes está?
Unas surgen con la luna, a otras las alumbra el sol, todas juegan al corro y todas hermanas son.
¿Qué cosa no ha sido y tiene que ser, y que cuando sea dejará de ser?
Los siete son hermanitos y viven un solo día: cuando uno nace otro muere, y así se pasan la vida.
Brazos tengo desiguales y a mi ritmo se mueven los mortales.
