Doce señoritas
en un mirador,
todas tienen medias
y zapatos no.
más adivinanzas sobre el tiempo...
Aquí estamos doce hermanos; yo, que el segundo nací, soy el menor entre todos: ¿Cómo puede ser así?
De aquí al domingo seis pasos, seis cielos que veo pasar, seis mañanas, seis ocasos ¿Cómo me debo llamar?
Para unos soy muy corto; para otros, regular; para los tristes muy largo; para Dios, la eternidad.
Fui y no soy, no soy y fui, mañana seré y hablan siempre de mí.
Los siete son hermanitos y viven un solo día: cuando uno nace otro muere, y así se pasan la vida.
Unas surgen con la luna, a otras las alumbra el sol, todas juegan al corro y todas hermanas son.
Dos hermanas en la plaza, ambas marchan a la par, si una da doce vueltas, la otra una, nada más.
Doce caballeros, nacidos del sol, todos mueren antes de los treinta y dos.
Tiene agujas y no cose, no se mueve, pero anda, si le das cuerda funciona y el paso del tiempo señala.
Me hallo en los escritorios y en las casas comerciales, todos me miran quien soy para ver lo que contengo. Mis días están contados y el día que voy a morir ya se sabe de antemano.
