En dos castañuelas voy encerrado
y al sacarme del mar me pongo colorado
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Lleva años en el mar y aún no sabe nadar.
Adivina quien yo soy: al ir parece que vengo, y al venir, es que me voy.
Soy chiquitito, puedo nadar, vivo en los ríos y en alta mar.
Soy el que jamás descansa y va y viene sin cesar. Nunca me puedo secar. Jamás te aburre mi danza. En presencia o añoranza tu siempre me vas a amar.
¿Qué bicho dirás que es, que es algo y nada a la vez?
Un truquito este pez tiene que no todo el mundo sabe: si a su nombre quitas la «ene», va y se transforma en ave.
Ni de día, ni de noche puede mi vela alumbrar, pero cuando sopla el viento muy bien suelo navegar.
El cielo y la tierra se van a juntar; la ola y la nube se van a enredar. Vayas donde vayas siempre lo verás, por mucho que andes nunca llegarás.
Vivo en el mar sin ser pez y soy siempre juguetón; nunca me baño en el Rhin, pues soy el mismo del fin.
Uso aguja sin coser, corto sin tijeras, y ando sin pié.
