En dos castañuelas voy encerrado
y al sacarme del mar me pongo colorado
más adivinanzas sobre el mar y la playa...
No lo parezco y soy pez, y mi forma la refleja una pieza de ajedrez.
Sobre la vaca, la «o», a que no lo aciertas, no.
Uso aguja sin coser, corto sin tijeras, y ando sin pié.
Lleva años en el mar y aún no sabe nadar.
Olas me llevan, olas me traen, pero las velas nunca se me caen.
Ella no tiene pies, y si te descuidas, parece un pez.
Ni de día, ni de noche puede mi vela alumbrar, pero cuando sopla el viento muy bien suelo navegar.
Vivo en el mar sin ser pez y soy siempre juguetón; nunca me baño en el Rhin, pues soy el mismo del fin.
Haciendo ruido ya vienen, haciendo ruido se van; y, cuando mañana vuelvan, de igual manera se irán.
El que lo pica se hace pez, ¿Quieres que te lo diga otra vez?
