En dos castañuelas voy encerrado
y al sacarme del mar me pongo colorado
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El padre en el mar y el hijo a rezar.
El que lo pica se hace pez, ¿Quieres que te lo diga otra vez?
Tengo tinta, tengo plumas y brazos tengo, además, pero no puedo escribir, porque no aprendí jamás.
Haciendo ruido ya vienen, haciendo ruido se van; y, cuando mañana vuelvan, de igual manera se irán.
En una cala del mar, aunque con muy mala pinta, dispuesto para pintar utilizando su tinta.
Soy pequeño y alargado, en dos conchas colocado, como no puedo nadar, me pego a las rocas del mar.
Ella no tiene pies, y si te descuidas, parece un pez.
Sobre la vaca, la «o», a que no lo aciertas, no.
Cinco brazos, no te miento, habita siempre en el mar, aunque la puedes hallar de noche en el firmamento.
Adivina quien yo soy: al ir parece que vengo, y al venir, es que me voy.
