En dos castañuelas voy encerrado
y al sacarme del mar me pongo colorado
más adivinanzas sobre el mar y la playa...
Tengo tinta, tengo plumas y brazos tengo, además, pero no puedo escribir, porque no aprendí jamás.
El padre en el mar y el hijo a rezar.
Adivina quien yo soy: al ir parece que vengo, y al venir, es que me voy.
El que lo pica se hace pez, ¿Quieres que te lo diga otra vez?
Sobre la vaca, la «o», a que no lo aciertas, no.
Lleva años en el mar y aún no sabe nadar.
Vivo en el mar sin ser pez y soy siempre juguetón; nunca me baño en el Rhin, pues soy el mismo del fin.
Iba una vaca de lado, luego resultó pescado.
No lo parezco y soy pez, y mi forma la refleja una pieza de ajedrez.
Cinco brazos, no te miento, habita siempre en el mar, aunque la puedes hallar de noche en el firmamento.
