En dos castañuelas voy encerrado
y al sacarme del mar me pongo colorado
más adivinanzas sobre el mar y la playa...
Dos pinzas tengo, hacia atrás camino, de mar o de río en el agua vivo.
No lo parezco y soy pez, y mi forma la refleja una pieza de ajedrez.
Haciendo ruido ya vienen, haciendo ruido se van; y, cuando mañana vuelvan, de igual manera se irán.
Es la reina de los mares, su dentadura es muy buena, y por no ir nunca vacía, siempre dicen que va llena.
Si dejas atrás la playa ella te mantiene a raya.
Uso aguja sin coser, corto sin tijeras, y ando sin pié.
Ella no tiene pies, y si te descuidas, parece un pez.
Adivina quien yo soy: al ir parece que vengo, y al venir, es que me voy.
Un truquito este pez tiene que no todo el mundo sabe: si a su nombre quitas la «ene», va y se transforma en ave.
El que lo pica se hace pez, ¿Quieres que te lo diga otra vez?
