En un castillo redondo,
doce caballeros
de guardia están;
un flaco lancero
y un gordo escudero,
marchan al compás.
más adivinanzas sobre el tiempo...
Doce señoritas en un mirador, todas tienen medias y zapatos no.
Cuando apenas he nacido, mi vida se acaba al punto; aunque no soy el primero, lo sigo por todo el mundo.
Para unos soy muy corto; para otros, regular; para los tristes muy largo; para Dios, la eternidad.
Todos me esperan pero nunca llego, porque cuando llego yo desaparezco.
Fui y no soy, no soy y fui, mañana seré y hablan siempre de mí.
Brazos tengo desiguales y a mi ritmo se mueven los mortales.
Dos hermanas en la plaza, ambas marchan a la par, si una da doce vueltas, la otra una, nada más.
Una cara con dos manos pegada está a la pared. Antes de un minuto, hermanos, ¿sabréis decirme quién es?
¿Qué cosa no ha sido y tiene que ser, y que cuando sea dejará de ser?
Doce son los hermanitos, uno es el benjamín, siete son los mayorcitos y los cuatro restantes los más pequeñitos.
