Enfundados siempre van
y hay que tener cuidado
con las patadas que dan.
más adivinanzas del cuerpo humano...
¿Qué es rojo por dentro, y amable por fuera?
¿Cuál es la mitad de uno?
¿Cuál es la planta más olorosa?
Si los abro veo si los cierro sueño.
Parecen persianas, que suben y bajan.
Porque no se caiga pagan, pero, si se cae, nadie se agacha a recogerlo.
Al dar la vuelta a la esquina tropecé con un convento, las monjas iban de blanco y el sacristán en el centro.
Como la piedra son duros, para el perro un buen manjar, y sin ellos no podrías ni saltar ni caminar.
Con ella vives, con ella hablas, con ella rezas y hasta bostezas.
Dos hermanos sonrosados, juntos en silencio están, pero siempre necesitan separarse para hablar.
