Enfundados siempre van
y hay que tener cuidado
con las patadas que dan.
más adivinanzas del cuerpo humano...
Vive en la panza y se enseña en ciertas danzas.
Porque no se caiga pagan, pero, si se cae, nadie se agacha a recogerlo.
¿Quién seré yo que encerrada soy donde quiera que voy, me encuentro siempre mojada y al cielo pegada estoy.
Si los abro veo si los cierro sueño.
Al revolver una esquina me encontré con un convento, las monjas vestidas de blanco, la superiora en el centro, más arriba dos ventanas, más todavía un par de espejos y en lo más alto la plaza donde pasean los caballeros.
Del nogal vengo, y en el cuello del hombre, me cuelgo.
Dos hermanos sonrosados, juntos en silencio están, pero siempre necesitan separarse para hablar.
Dicen que son de dos, pero siempre son de una.
A muchos se lo suelen tomar si antes no se ha ido a pelar.
Ordenes da, órdenes recibe, algunas autoriza, otras prohíbe.
