Enfundados siempre van
y hay que tener cuidado
con las patadas que dan.
más adivinanzas del cuerpo humano...
Podrás tocarlos, podrás cortarlos, pero nunca contarlos.
Si aciertas esta pregunta, te anotarás un buen tanto: ¿qué cosa acabada en punta tienes entre risa y llanto?
Vive en la panza y se enseña en ciertas danzas.
Pozo hondo, soga larga, y si no se dobla no alcanza.
Dos niñas van a la par, y no se pueden mirar.
Cueva con treinta y dos machacantes que dispone de un solo habitante.
Porque no se caiga pagan, pero, si se cae, nadie se agacha a recogerlo.
Juntos vienen, juntos van, uno va delante, otro va detrás.
Del nogal vengo, y en el cuello del hombre, me cuelgo.
Tengo un tabique en el medio y dos ventanas a los lados por las que entra el aire puro y sale el ya respirado.
