Con ella vives,
con ella hablas,
con ella rezas
y hasta bostezas.
más adivinanzas del cuerpo humano...
Como la piedra son duros, para el perro un buen manjar, y sin ellos no podrías ni saltar ni caminar.
Formamos, como soldados, en una fila y somos carniceros toda la vida
Ordenes da, órdenes recibe, algunas autoriza, otras prohíbe.
Dicen que son de dos, pero siempre son de una.
¿Quién seré yo que encerrada soy donde quiera que voy, me encuentro siempre mojada y al cielo pegada estoy.
Del nogal vengo, y en el cuello del hombre, me cuelgo.
Si los abro veo si los cierro sueño.
Al dar la vuelta a la esquina tropecé con un convento, las monjas iban de blanco y el sacristán en el centro.
Enfundados siempre van y hay que tener cuidado con las patadas que dan.
Cuando sonríes asoman blancos como el azahar unas cositas que cortan y que pueden masticar.
