adivinanzas para niños

Girando toda su vida,
toda su vida girando
y no aprendió a ser más rápida
da una vuelta y tarda un día,
da otra vuelta y tarda un año.

 

más adivinanzas de la naturaleza...

En el cielo soy de agua, en la tierra soy de polvo, en las iglesias de humo y mancha blanca en los ojos.

Nicanor tenía un barco y con él surcaba el río; ¿era este un barco pequeño o este era un gran navío? Lee despacio, Encarnación, y hallarás la solución.

Es una enorme naranja pero de zumo salado, los gajos se le suponen entre un par de meridianos.

Sin vacación en sus cursos, al principio son pequeños, suelen nacer en montañas y morir de marineros.

¿Qué es, qué es, que te da en la cara y no lo ves?

Vuela en el aire, pace en la tierra, se posa en los árboles, anda en la mano, se deshace en el horno y se ahoga en el agua.

Lleva años en el mar y aún no sabe nadar.

Alto, alto, como un pino, pesa menos que un comino.

En verano barbudo y en invierno desnudo, ¡esto es muy duro!

En mí se mueren los ríos, y por mí los barcos van, muy breve es el nombre mío, tres letras tiene no más.