Girando toda su vida,
toda su vida girando
y no aprendió a ser más rápida
da una vuelta y tarda un día,
da otra vuelta y tarda un año.
más adivinanzas de la naturaleza...
Son mis colores tan brillantes que el cielo alegro en un instante.
¿Qué es, qué es, que te da en la cara y no lo ves?
Nazco en lugares abruptos sin haber tenido padre y conforme voy muriendo va naciendo mi madre.
Sin vacación en sus cursos, al principio son pequeños, suelen nacer en montañas y morir de marineros.
Llevo, sin ser arlequín, de colores mi librea, yo salgo de tarde en tarde y espero siempre a que llueva.
Un convento bien cerrado, sin campanas y sin torres y muchas monjitas dentro, preparan dulces de flores.
Desde el día en que nací, corro y corro sin cesar: corro de noche y de día hasta llegar a la mar.
Lomos y cabeza tengo y aunque vestida no estoy, muy largas faldas mantengo.
Como el algodón suelo en el aire flotar, a veces otorgo lluvia y otras, sólo humedad.
Vuela sin alas, silba sin boca, azota sin manos y tú ni lo ves ni lo tocas.
