Girando toda su vida,
toda su vida girando
y no aprendió a ser más rápida
da una vuelta y tarda un día,
da otra vuelta y tarda un año.
más adivinanzas de la naturaleza...
Nicanor tenía un barco y con él surcaba el río; ¿era este un barco pequeño o este era un gran navío? Lee despacio, Encarnación, y hallarás la solución.
Son mis colores tan brillantes que el cielo alegro en un instante.
Girando toda su vida, toda su vida girando y no aprendió a ser más rápida da una vuelta y tarda un día, da otra vuelta y tarda un año.
Vuela en el aire, pace en la tierra, se posa en los árboles, anda en la mano, se deshace en el horno y se ahoga en el agua.
Como el algodón suelo en el aire flotar, a veces otorgo lluvia y otras, sólo humedad.
Llevo, sin ser arlequín, de colores mi librea, yo salgo de tarde en tarde y espero siempre a que llueva.
Muchas monjitas en un convento, visitan las flores y hacen dulces dentro.
Nazco y muero sin cesar; sigo no obstante existiendo, y, sin salir de mi lecho, me encuentro siempre corriendo.
Viene del cielo, del cielo viene, a unos disgusta y a otros mantiene.
Aparece por delante, por los lados, por la espalda, te descuidas un instante y te levanta la falda.
