Girando toda su vida,
toda su vida girando
y no aprendió a ser más rápida
da una vuelta y tarda un día,
da otra vuelta y tarda un año.
más adivinanzas de la naturaleza...
No soy estación del Metro ni soy estación del tren, pero soy una estación donde mil flores se ven.
Son mis colores tan brillantes que el cielo alegro en un instante.
Cuatro puntos son y para distinguirlos necesitamos del sol.
Vuela sin alas, silba sin boca, azota sin manos y tú ni lo ves ni lo tocas.
Van y llegan, se llevan lo que traen y lo que traen se llevan
Alas de mil colores y se pierden entre las flores.
Como una peonza da vueltas al sol, gira que gira, sin tener motor.
Muchas monjitas en un convento, visitan las flores y hacen dulces dentro.
En verano barbudo y en invierno desnudo, ¡esto es muy duro!
Es una enorme naranja pero de zumo salado, los gajos se le suponen entre un par de meridianos.
