Girando toda su vida,
toda su vida girando
y no aprendió a ser más rápida
da una vuelta y tarda un día,
da otra vuelta y tarda un año.
más adivinanzas de la naturaleza...
Son mis colores tan brillantes que el cielo alegro en un instante.
En mí se mueren los ríos, y por mí los barcos van, muy breve es el nombre mío, tres letras tiene no más.
Como el algodón suelo en el aire flotar, a veces otorgo lluvia y otras, sólo humedad.
Nazco y muero sin cesar; sigo no obstante existiendo, y, sin salir de mi lecho, me encuentro siempre corriendo.
Es una enorme naranja pero de zumo salado, los gajos se le suponen entre un par de meridianos.
Cuatro puntos son y para distinguirlos necesitamos del sol.
Muchas monjitas en un convento, visitan las flores y hacen dulces dentro.
Kilómetros mido, hectolitros llevo, kilovatios doy, hectáreas mantengo.
En verano barbudo y en invierno desnudo, ¡esto es muy duro!
Desde el día en que nací, corro y corro sin cesar: corro de noche y de día hasta llegar a la mar.
