Girando toda su vida,
toda su vida girando
y no aprendió a ser más rápida
da una vuelta y tarda un día,
da otra vuelta y tarda un año.
más adivinanzas de la naturaleza...
Viene del cielo, del cielo viene, a unos disgusta y a otros mantiene.
Aparece por delante, por los lados, por la espalda, te descuidas un instante y te levanta la falda.
Un convento bien cerrado, sin campanas y sin torres y muchas monjitas dentro, preparan dulces de flores.
No ves el sol, no ves la luna, y si está en el cielo no ves cosa alguna.
Vuela en el aire, pace en la tierra, se posa en los árboles, anda en la mano, se deshace en el horno y se ahoga en el agua.
Es una enorme naranja pero de zumo salado, los gajos se le suponen entre un par de meridianos.
Girando toda su vida, toda su vida girando y no aprendió a ser más rápida da una vuelta y tarda un día, da otra vuelta y tarda un año.
Llevo, sin ser arlequín, de colores mi librea, yo salgo de tarde en tarde y espero siempre a que llueva.
Alto, alto, como un pino, pesa menos que un comino.
Lleva años en el mar y aún no sabe nadar.
