Girando toda su vida,
toda su vida girando
y no aprendió a ser más rápida
da una vuelta y tarda un día,
da otra vuelta y tarda un año.
más adivinanzas de la naturaleza...
Es una enorme naranja pero de zumo salado, los gajos se le suponen entre un par de meridianos.
En mí se mueren los ríos, y por mí los barcos van, muy breve es el nombre mío, tres letras tiene no más.
Cuatro puntos son y para distinguirlos necesitamos del sol.
Alto, alto, como un pino, pesa menos que un comino.
Sin vacación en sus cursos, al principio son pequeños, suelen nacer en montañas y morir de marineros.
Llevo, sin ser arlequín, de colores mi librea, yo salgo de tarde en tarde y espero siempre a que llueva.
Viene del cielo, del cielo viene, a unos disgusta y a otros mantiene.
Girando toda su vida, toda su vida girando y no aprendió a ser más rápida da una vuelta y tarda un día, da otra vuelta y tarda un año.
Nazco y muero sin cesar; sigo no obstante existiendo, y, sin salir de mi lecho, me encuentro siempre corriendo.
Nazco en lugares abruptos sin haber tenido padre y conforme voy muriendo va naciendo mi madre.
