Girando toda su vida,
toda su vida girando
y no aprendió a ser más rápida
da una vuelta y tarda un día,
da otra vuelta y tarda un año.
más adivinanzas de la naturaleza...
Lleva años en el mar y aún no sabe nadar.
Tengo lecho y no me acuesto tengo curso sin ser maestro.
En el cielo soy de agua, en la tierra soy de polvo, en las iglesias de humo y mancha blanca en los ojos.
Lomos y cabeza tengo y aunque vestida no estoy, muy largas faldas mantengo.
Nazco y muero sin cesar; sigo no obstante existiendo, y, sin salir de mi lecho, me encuentro siempre corriendo.
Cuatro puntos son y para distinguirlos necesitamos del sol.
No ves el sol, no ves la luna, y si está en el cielo no ves cosa alguna.
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
¿Qué es, qué es, que te da en la cara y no lo ves?
Aparece por delante, por los lados, por la espalda, te descuidas un instante y te levanta la falda.
