Girando toda su vida,
toda su vida girando
y no aprendió a ser más rápida
da una vuelta y tarda un día,
da otra vuelta y tarda un año.
más adivinanzas de la naturaleza...
Como el algodón suelo en el aire flotar, a veces otorgo lluvia y otras, sólo humedad.
Es una enorme naranja pero de zumo salado, los gajos se le suponen entre un par de meridianos.
Lomos y cabeza tengo y aunque vestida no estoy, muy largas faldas mantengo.
En verano barbudo y en invierno desnudo, ¡esto es muy duro!
Alto, alto, como un pino, pesa menos que un comino.
Nazco y muero sin cesar; sigo no obstante existiendo, y, sin salir de mi lecho, me encuentro siempre corriendo.
Un convento bien cerrado, sin campanas y sin torres y muchas monjitas dentro, preparan dulces de flores.
No soy estación del Metro ni soy estación del tren, pero soy una estación donde mil flores se ven.
Van y llegan, se llevan lo que traen y lo que traen se llevan
Tengo lecho y no me acuesto tengo curso sin ser maestro.
