Golpe va,
golpe viene
y en su puesto
se mantiene.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Estoy dentro de él y no puedo entrar en él.
Adivíname ésa.
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
Cabezón y muy delgado, que se pone siempre negro, después de haber sido frotado.
Sube llena, baja vacía, y si no se da prisa, la sopa se enfría,
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
Poseo dientes y ojos y para hacerme trabajar me has de meter en cerrojos.
Pino sobre pino, sobre pino, lino, sobre lino, flores y alrededor amores.
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.
