Pequeña como una pera
y alumbra la casa entera.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Golpe va, golpe viene y en su puesto se mantiene.
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
Cuanto más se moja, más te seca. ¿Qué es?
Todos me buscan, para descansar, si ya te lo he dicho, no lo pienses más.
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
En lo más alto me ponen para que el viento me dé, soy guía para los hombres y siempre estoy de pié.
En invierno se usa porque da calor en verano estorba y se echa al rincón.
Doy vueltas y no soy tiempo, un secreto sé guardar, si no me cuidan, me pierdo. ¿Con mi nombre sabrás dar?
Con patas y espalda, no se mueve ni anda.
