Pequeña como una pera
y alumbra la casa entera.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.
De mi madre nací yo, sin fundamento de padre, y luego me he muerto yo y de mi nació mi madre.
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
Doy vueltas y no soy tiempo, un secreto sé guardar, si no me cuidan, me pierdo. ¿Con mi nombre sabrás dar?
Todos me buscan, para descansar, si ya te lo he dicho, no lo pienses más.
Una caja en tu casa que te sube y que te baja.
No pienses que es una col, o que baila el chachachá; búscala sobre tu cama, que yo te la he dicho ya.
Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.
Dicen que quien lo tiene es muy gracioso, se sacude en la mesa contra lo soso.
En la mesa me ponen y sobre mí todos comen.
