Pequeña como una pera
y alumbra la casa entera.
más adivinanzas de cosas de la casa...
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
En el buen tiempo a nadie marea, en cuanto llueve repiquetea.
Al nacer fui maltratada, mi dueño me tiene amor, y aunque soy mujer honrada, me suele tener atada y con guardas mi señor.
Una caja en tu casa que te sube y que te baja.
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
Lo usa el tendero para comer, lo lleva entero si sabes leer.
Que timbre y número tenga y en verdad portal no sea es cierto, y el que desea hablar por él, no lo cuelga.
Cuando la entrada yo les prohíbo, son muchos golpes los que recibo.
Cabezón y muy delgado, que se pone siempre negro, después de haber sido frotado.
Un barbecho bien labrado, ni entra mula, ni entra arado.
