Pequeña como una pera
y alumbra la casa entera.
más adivinanzas de cosas de la casa...
A la entrada de tu casa algo suena si lo aprietan y tu sales presurosa a abrir deprisa la puerta.
Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.
Quien me mira se refleja así nadie tendrá una queja.
Un campo bien labrado no gasta reja ni arado.
Golpe va, golpe viene y en su puesto se mantiene.
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
Llevo secretos a voces, corriendo por esos mundos y sin que nadie los oiga los doy en unos segundos.
En invierno se usa porque da calor en verano estorba y se echa al rincón.
Muy bonito por delante y muy feo por detrás; me transformo a cada instante, pues imito a los demás.
Sale de la sala, entra en la cocina, meneando la cola como una gallina.
