Pequeña como una pera
y alumbra la casa entera.
más adivinanzas de cosas de la casa...
En lo más alto me ponen para que el aire me dé. El aire me zarandea, Y siempre lo miro a él.
En el buen tiempo a nadie marea, en cuanto llueve repiquetea.
Dicen que quien lo tiene es muy gracioso, se sacude en la mesa contra lo soso.
Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.
Me compran para dormir y me encanta sacudir. ¿Qué soy?
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.
Un campo bien labrado no gasta reja ni arado.
Aunque tengo cuatro patas, yo nunca puedo correr, tengo la comida encima, y no la puedo comer.
