Pequeña como una pera
y alumbra la casa entera.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.
Fui a la plaza y compré un negrito. Llegué a la casa y se puso coloradito. ¿Qué es?
En un cuarto me arrinconan sin acordarse de mí, pero pronto van a buscarme cuando tienen que subir.
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
Poseo dientes y ojos y para hacerme trabajar me has de meter en cerrojos.
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
Muchos golpes recibe cuando a la gente, la entrada prohíbe.
Pino sobre pino, sobre pino, lino, sobre lino, flores y alrededor amores.
Sube llena, baja vacía, y si no se da prisa, la sopa se enfría,
Cabezón y muy delgado, que se pone siempre negro, después de haber sido frotado.
