adivinanzas para niños

Pequeña como una pera
y alumbra la casa entera.

 

más adivinanzas de cosas de la casa...

Aunque al dormir me consultan, nunca suelo contestar.

La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!

Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.

No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.

Es un campo colorado con los surcos muy derechos; muy en alto está situado e inclinado de dos lados.

En lo más alto me ponen para que el aire me dé. El aire me zarandea, Y siempre lo miro a él.

Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...

Una caja en tu casa que te sube y que te baja.

Muy bonito por delante y muy feo por detrás; me transformo a cada instante, pues imito a los demás.

Aunque tengo cuatro patas, yo nunca puedo correr, tengo la comida encima, y no la puedo comer.