Pequeña como una pera
y alumbra la casa entera.
más adivinanzas de cosas de la casa...
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
Doy vueltas y no soy tiempo, un secreto sé guardar, si no me cuidan, me pierdo. ¿Con mi nombre sabrás dar?
Es venta y no se vende, es Ana, pero no es gente.
Los tejados protejo y buenas canales dejo.
Estoy dentro de él y no puedo entrar en él.
Es tu favorita cuando sientes frío; la encuentras escrita en el verso mío.
Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.
Tengo patas bien derechas, mas no me puedo mover, llevo a cuestas la comida y no la puedo comer.
Si me mojas hago espuma, con ojitos de cristal, y tu cuerpo se perfuma, mientras llega mi final.
Muy bonito por delante y muy feo por detrás; me transformo a cada instante, pues imito a los demás.
