Pequeña como una pera
y alumbra la casa entera.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
Aunque yo nunca me mueva por mí suben, por mi bajan; soy de diversas materias y mi utilidad la halagan.
Golpe va, golpe viene y en su puesto se mantiene.
En un cuarto me arrinconan sin acordarse de mí, pero pronto van a buscarme cuando tienen que subir.
Muchos golpes recibe cuando a la gente, la entrada prohíbe.
Un campo bien labrado no gasta reja ni arado.
Aunque músculos no tengo, los techos yo sostengo.
Caja llena de soldados, todos largos y delgados, con gorritos colorados.
¿Quién será la desvelada, lo puedes tú discurrir? día y noche está acostada y no se puede dormir.
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
