Pequeña como una pera
y alumbra la casa entera.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Al nacer fui maltratada, mi dueño me tiene amor, y aunque soy mujer honrada, me suele tener atada y con guardas mi señor.
Una caja en tu casa que te sube y que te baja.
Aunque al dormir me consultan, nunca suelo contestar.
¿Que le pones a una caja que la hace más ligera?
Es un campo colorado con los surcos muy derechos; muy en alto está situado e inclinado de dos lados.
Es venta y no se vende, es Ana, pero no es gente.
Habla y no tiene boca, oye y no tiene oído, es chiquito y hace ruido, muchas veces se equivoca.
Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.
Estoy dentro de él y no puedo entrar en él.
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
