Pequeña como una pera
y alumbra la casa entera.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Lámina que no se ve y nos protege del viento. Aunque la atraviesa el sol, se empaña con el aliento.
Golpe va, golpe viene y en su puesto se mantiene.
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
Cuatro patas tiene y no puede andar también cabecera sin saber hablar.
En el buen tiempo a nadie marea, en cuanto llueve repiquetea.
Muchos golpes recibe cuando a la gente, la entrada prohíbe.
A la entrada de tu casa algo suena si lo aprietan y tu sales presurosa a abrir deprisa la puerta.
Es tu favorita cuando sientes frío; la encuentras escrita en el verso mío.
Tiene agua y no es botijo, está siempre en el jardín. Cada vez que se enrosca, aunque no espanta a una mosca tiene pinta de reptil. ¿Qué será?
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
